Los especialistas de montaña de la Guardia Civil llevaron a cabo un total de doce intervenciones entre el 30 de julio y el 2 de agosto en distintos puntos del Pirineo aragonés, en las que prestaron auxilio a 17 personas afectadas por golpes de calor, deshidratación, caídas, fracturas y otras incidencias, además de evacuar a un grupo de 63 jóvenes y monitores de un campamento scout debido a las inclemencias meteorológicas.