La carrera de obstáculos de Villanúa estrena horario de tarde y concentra todo su recorrido en el barranco del Lierde, donde espera reunir a más de un centenar de participantes

El Muro ha ido creciendo de forma constante hasta convertirse en una de las pruebas deportivas más singulares del verano pirenaico. TURISMO VILLANÚA/YHABRIL MORO
La carrera de obstáculos El Muro celebrará este sábado, 1 de agosto, su quinta edición con importantes novedades organizativas y el objetivo de firmar la participación más alta de su historia. La prueba reunirá a más de un centenar de corredores, entre ellos numerosos especialistas en competiciones OCR (Obstacle Course Racing), y estrenará un nuevo horario de tarde junto a un recorrido completamente rediseñado para concentrar toda la competición en el entorno del barranco del Lierde.
Desde su puesta en marcha, El Muro ha ido creciendo de forma constante hasta convertirse en una de las pruebas deportivas más singulares del verano pirenaico. Su combinación de obstáculos naturales, esfuerzo físico y espectacularidad ha consolidado una cita que cada año atrae a un mayor número de participantes y espectadores, y que ha sabido convertir uno de los espacios más característicos de Villanúa en el principal escenario de la competición.
La edición de este año incorpora un cambio significativo en su planteamiento. La salida se dará a las 19.00 horas, sustituyendo el tradicional horario matinal por una franja que permitirá competir con temperaturas más suaves y prolongar el ambiente festivo durante toda la tarde. A ello se suma una profunda remodelación del recorrido, que elimina el tramo inicial situado junto al polideportivo y traslada tanto la salida como la meta al barranco del Lierde.
Será precisamente este enclave el gran protagonista de la prueba. Los corredores deberán afrontar los ya emblemáticos 26 muros de piedra que caracterizan el barranco, además de una sucesión de obstáculos distribuidos a lo largo del circuito. El nuevo diseño hará que algunos de esos muros deban superarse en dos ocasiones, ya que la meta se instalará en el tercer muro situado por encima de la carretera nacional que atraviesa la localidad, aumentando así la exigencia física del recorrido.
El gerente de Turismo Villanúa, Luis Poch, explica que la organización ha querido mantener la esencia de la carrera al tiempo que introduce mejoras para seguir haciéndola evolucionar. “El Muro, manteniendo la dinámica desde su primera edición, sigue evolucionando en su propio diseño”, señala. A su juicio, se trata de “un evento muy espectacular tanto desde el punto de vista del participante como del espectador”, motivo por el que este año se ha apostado por un formato que concentra toda la acción en el barranco del Lierde.
Poch recuerda además que ese espacio “siempre ha sido el protagonista principal” de la competición y considera que “tenía todo el sentido del mundo centrar tanto la salida como el final en él”, de forma que la resolución de la prueba llegue precisamente en la subida por los característicos muros de piedra que identifican a El Muro desde su nacimiento.
El rediseño del circuito permitirá también mejorar la experiencia del público. Al concentrarse prácticamente todo el recorrido en un mismo espacio, los espectadores podrán seguir la evolución de la carrera sin necesidad de desplazarse. Para reforzar ese ambiente se habilitará una zona de animación junto a la meta con música y food trucks, creando un espacio pensado para disfrutar tanto de la competición como del ambiente festivo que rodeará la jornada.
La programación comenzará con las tandas clasificatorias individuales a partir de las 19.00 horas. Las finales femenina y masculina están previstas para las 20.30 horas y la entrega de premios tendrá lugar a las 21.15 horas. La jornada concluirá con la Fiesta El Muro, que pondrá el broche final a una edición que aspira a convertirse en la más multitudinaria y espectacular de la historia de esta prueba deportiva, ya consolidada como una de las propuestas más originales del calendario estival de Villanúa.
