El cambio climático está alterando profundamente los Pirineos y sus consecuencias afectan ya a todos los ámbitos: la salud de las personas, la disponibilidad de agua, la biodiversidad, los ecosistemas, la economía y la vida en el territorio. Dentro de este amplio conjunto de impactos se enmarca también la transformación acelerada de algunos de los paisajes más emblemáticos del macizo. La pérdida de caudal en la Cola de Caballo del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la rápida reducción de los glaciares o la desaparición del hielo en cuevas e ibones son solo algunas de las evidencias constatadas por el proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima, liderado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC). Un proyecto, que comenzó en 2024 y se prolongará hasta 2031, que trabaja para mejorar la resiliencia de los Pirineos frente al cambio climático, con una visión integral, y mediante acciones demostrativas sobre el terreno.