Los Planetas y Christina Rosenvinge, dos nombres fundamentales para entender la eclosión y posterior evolución de la música independiente española, protagonizaron este sábado una nueva jornada de Pirineos Sur marcada por las guitarras, la memoria y las canciones que, más de tres décadas después de su publicación, continúan encontrando nuevos públicos. La banda granadina convirtió el escenario flotante de Lanuza en una poderosa tormenta sonora, mientras la cantante madrileña optó por un concierto inicialmente más íntimo que fue creciendo en intensidad hasta desembocar en una recta final de marcado carácter rockero.