Las actividades están organizadas por Real Hermandad e incluyen también tres conferencias y una exposición en Jaca

Los artistas saludan al público al final del concierto. EL PIRINEO ARAGONÉS
Las voces de seis jóvenes intérpretes del Teatro Real devolvieron este sábado la música al claustro románico del Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, donde la Real Hermandad inauguró las XXI Jornadas de Estudio con un concierto que volvió a unir el patrimonio, la creación artística y la formación de nuevas generaciones de intérpretes y músicos en uno de los espacios más emblemáticos de la historia de Aragón. Unas 150 personas asistieron a una velada estival, en una noche cálida que permitió disfrutar al aire libre de un recorrido por algunas de las páginas más célebres de la historia de la ópera, interpretadas por jóvenes artistas del programa Crescendo, impulsado por la Fundación Amigos del Teatro Real para favorecer el desarrollo profesional de las nuevas promesas de la lírica.
El recital es el punto de partida de un programa de actividades que se prolongará durante las próximas semanas con la inauguración de una exposición y un ciclo de conferencias organizado por la Real Hermandad dentro de sus XXI Jornadas de Estudio. La programación toma además el relevo de los actos celebrados el pasado 21 de junio con motivo de la festividad de san Juan Bautista, patrón de la institución, cuando el monasterio acogió la eucaristía, el homenaje anual a los primeros reyes de Aragón sepultados en su panteón medieval y la investidura de nuevos caballeros y damas.
Antes del comienzo del concierto, el hermano mayor de la Real Hermandad, Félix Longás, recordó la excelente acogida que tuvo esta misma iniciativa el pasado año y destacó el privilegio que supone escuchar a jóvenes voces del Teatro Real en un espacio “tan simbólico, acogedor e inspirador” como el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña. Subrayó que el claustro románico, protegido por la gran roca que da personalidad al cenobio y abierto al paisaje pirenaico, ofrece un escenario irrepetible para una propuesta que trasciende el ámbito estrictamente musical y convierte el concierto en una experiencia vinculada a la historia y al lugar.
Longás explicó que tanto este recital como el resto de las actividades programadas responden al espíritu con el que nació la Real Hermandad en 1950 y que continúa guiando su labor más de siete décadas después: proteger y difundir el legado de San Juan de la Peña, conservar uno de los conjuntos monumentales más importantes de Aragón, mantener viva la memoria de los primeros reyes del antiguo reino y acercar este patrimonio histórico, artístico y espiritual a la sociedad mediante iniciativas culturales, religiosas y divulgativas. En ese sentido, señaló que las Jornadas de Estudio representan una de las mejores expresiones de esos fines fundacionales, al convertir el monasterio en un lugar donde la historia dialoga con la cultura y la creación contemporánea.
El hermano mayor agradeció asimismo el patrocinio de Ibercaja y del Gobierno de Aragón, a través de las direcciones generales de Turismo y Cultura, así como la colaboración del Teatro Real y de la Fundación Amigos del Teatro Real, que participa por segundo año consecutivo en esta iniciativa. También animó a los jóvenes artistas a convertirse en embajadores de San Juan de la Peña y a transmitir con su voz la singularidad de un enclave que, más allá de su relevancia histórica, invita al visitante a descubrir el valor del paisaje, el silencio y la contemplación, especialmente durante la primavera y el otoño.
La responsable de la Fundación Amigos del Teatro Real, Lourdes Sánchez-Ocaña, agradeció la acogida dispensada por la Real Hermandad y definió el recital como una oportunidad para que el público descubriera el talento de algunos de los jóvenes artistas que han formado parte del programa Crescendo, una iniciativa que, desde hace seis ediciones, impulsa la formación y el desarrollo profesional de las nuevas promesas de la lírica. Recordó que cerca de 120 cantantes y pianistas de una veintena de nacionalidades han participado ya en este proyecto, concebido como un puente entre los estudios superiores y el inicio de una carrera profesional, y expresó su convencimiento de que los intérpretes que actuaban esa noche “van a tener una carrera maravillosa”. Antes de dar paso al concierto invitó al público a disfrutar “con todos los sentidos” de una velada que calificó como “un privilegio”.

Félix Longás y Lourdes Sánchez-Ocaña presentando el concierto. EL PIRINEO ARAGONÉS
Sobre el escenario fueron apareciendo la soprano aragonesa María Ruiz, la mezzosoprano Ester Ferraro, el tenor también aragonés Pablo Puértolas —que ya participó en la edición del pasado año—, el contratenor Rafael Quirant, el barítono Gabriel Mas y la pianista Belén Castillo. Entre todos construyeron un programa cuidadosamente equilibrado que recorrió casi cuatro siglos de historia de la música, desde Monteverdi y Händel hasta Puccini, Mascagni o José María Cano, alternando arias, dúos e intervenciones pianísticas con algunas de las páginas más conocidas del repertorio operístico.
Lejos de convertirse en una simple sucesión de obras célebres, el recital fue creciendo en intensidad a medida que avanzaba la noche. Sonaron composiciones tan populares como Lascia ch’io pianga, Una furtiva lagrima, O mio babbino caro, la Barcarola de Los cuentos de Hoffmann o el célebre Dúo de las flores de Lakmé, interpretaciones que fueron premiadas con prolongadas ovaciones por un público que respondió con el mismo entusiasmo a cada actuación individual que al saludo final de todos los artistas.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Rafael Quirant presentó el Padre Nuestro, de José María Cano, explicando que deseaba dedicar su interpretación a las personas fallecidas en el reciente seísmo registrado en Venezuela y a sus familias. “Espero que ustedes compartan ese espíritu conmigo”, señaló antes de iniciar una interpretación que añadió un inesperado componente de emoción y recogimiento a una noche marcada por el encuentro entre la música y la historia.
El recital concluyó con una cerrada ovación del público a los seis intérpretes, que correspondieron con un bis al prolongado aplauso tras cerca de hora y media de actuación. Poco después, ya fuera del escenario, la solemnidad dio paso a la espontaneidad. Los jóvenes artistas aprovecharon la ocasión para recorrer la iglesia superior del monasterio, interesarse por su historia y fotografiarse junto a los ábsides restaurados el pasado año y la réplica del Santo Grial que preside el altar. Una imagen que simbolizaba el encuentro entre nuevas generaciones de músicos y uno de los escenarios más representativos de los orígenes del Reino de Aragón.
Mientras tanto, los asistentes abandonaban lentamente el claustro comentando las interpretaciones y contemplando la imagen del monasterio iluminado bajo la gran roca que lo protege desde hace siglos. La agradable temperatura de la noche permitió disfrutar del concierto al aire libre y reforzó la singularidad de una propuesta cultural que difícilmente podría encontrar un marco semejante.
El concierto dio así continuidad a las actividades organizadas por la Real Hermandad tras la celebración, el pasado 21 de junio, de la festividad de san Juan Bautista. Aquella jornada reunió nuevamente a hermanos, autoridades e invitados con motivo de la eucaristía, el tradicional homenaje a Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I ante el Panteón Real, la investidura de nuevos caballeros y damas y la imposición de insignias a los miembros que cumplían veinticinco años de pertenencia a la institución.
Las XXI Jornadas de Estudio continuarán el próximo 4 de julio con la inauguración, a las 19.00 horas, de la exposición Un paseo por la historia de San Juan de la Peña, en la plaza Biscós de Jaca. A continuación, a las 19.45 horas, el Salón del Ciento del Ayuntamiento acogerá la conferencia Las Cortes de Aragón: marco estable de protección de los derechos y valores desde el siglo IX, que pronunciará la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro Viscasillas.
El ciclo proseguirá el 11 de julio con la conferencia El Justicia de Aragón, pasado, misión y futuro, a cargo de la actual Justicia de Aragón, Concepción Gimeno Gracia, y concluirá el 18 de julio con la intervención del ex Hermano Mayor de la Real Hermandad de la Sangre de Cristo de Zaragoza, Ignacio Giménez Baratech, quien ofrecerá la conferencia La Real Hermandad de la Sangre de Cristo, 750 años al servicio de Zaragoza. Todas las conferencias se celebrarán en el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Jaca, con entrada libre hasta completarse el aforo.
Con este programa, la Real Hermandad vuelve a aunar la música, la divulgación histórica y la reflexión sobre algunas de las instituciones más representativas de Aragón, dando continuidad al impulso adquirido durante la conmemoración de su 75.º aniversario, celebrada el pasado año y marcada por la histórica presencia del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia en San Juan de la Peña y Jaca. Las Jornadas de Estudio prolongan ahora esa misma línea de trabajo, acercando el monasterio a la sociedad a través de la cultura y reivindicándolo no solo como uno de los grandes monumentos del patrimonio aragonés, sino también como un espacio vivo que continúa proyectando su historia hacia el presente.




Algunas imágenes del concierto y fotografía con los organizadores y artistas: Lourdes Sánchez-Ocaña (Fundación Amigos del Teatro Real), Rafael Quirant (contratenor), María Ruiz (soprano), Gabriel Mas (barítono), Ester Ferraro (mezzosoprano), Belén Castillo (pianista), Pablo Puértolas (tenor) y Félix Longás (hermano mayor de la Real Hermandad de San Juan de la Peña). EL PIRINEO ARAGONÉS



