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La sexta edición de la muestra reunió a unas 400 personas en torno al cine, la música, el arte y el diálogo sobre la memoria, los cuidados y el mundo rural

Inauguración de La NuEra. PABLO BERDÚN

La sexta edición de La NuEra, la Muestra de Cine para la Nueva Era Rural, cerró en Ara una de las convocatorias más participativas y emotivas de su trayectoria, consolidando un modelo cultural que trasciende la exhibición cinematográfica para convertirse en un espacio de encuentro y reflexión sobre los grandes temas que afectan a la sociedad contemporánea. Durante las dos jornadas del 19 y 20 de junio, cerca de 400 personas participaron en un programa que abordó la muerte desde perspectivas tan diversas como el cine, la memoria histórica, la despoblación, la creación artística o los cuidados.

La inauguración comenzó con una propuesta inédita en la historia del festival, una teatralización itinerante entre la plaza de Ara y el espacio 3piedras, organizada por las compañías El Eventario y Cía KonRasmia, antes del acto institucional, que reunió a representantes de la Diputación Provincial de Huesca, la Comarca de la Jacetania, el Ayuntamiento de Jaca y la Fundación Caja Rural de Aragón.

Uno de los momentos más destacados llegó con la proyección de Los destellos, de Pilar Palomero. La lluvia obligó a trasladar el coloquio previsto a un espacio cubierto, circunstancia que terminó propiciando un encuentro especialmente cercano entre la directora y el público. La conversación, moderada por la periodista Teresa Azcona, giró en torno al duelo, el acompañamiento al final de la vida y la capacidad del cine para generar espacios de escucha y comprensión.

La programación continuó el sábado con actividades dedicadas a la memoria histórica y a las persecuciones de brujas en el Pirineo, además de un taller infantil que acercó estas reflexiones a los más pequeños. La jornada acogió también la entrega de premios del I Concurso de Cortometrajes para Centros Educativos de la Jacetania, una iniciativa impulsada por la organización para fomentar la creación audiovisual y la reflexión sobre el territorio entre el alumnado de la comarca. Los reconocimientos recayeron en la Escuela Bosque Abellota, el CEIP Los Arañones de Canfranc, el Colegio Monte Oroel y Escuelas Pías.

La despoblación y el futuro del medio rural protagonizaron otra de las mesas de debate de esta edición, a partir de la proyección del cortometraje Balar en silencio y de un diálogo con sus directores, al que se sumaron posteriormente el escritor Enrique Satué y la periodista Virginia Mendoza, dos autores de referencia en la reflexión sobre el territorio y la identidad rural.



La música volvió a ocupar un lugar destacado gracias al concierto de Ester Vallejo, mientras que la jornada concluyó con la proyección de Balandrau, viento salvaje, presentada por su director, Fernando Trullols. El testimonio de la tragedia vivida en la montaña dio paso a uno de los momentos más sobrecogedores del fin de semana, con un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas y un coloquio centrado en la memoria, la solidaridad y el cuidado de quienes afrontan situaciones límite. Trullols, además, entregó a la organización uno de los pequeños Playmobil utilizados durante el rodaje como homenaje a las personas fallecidas, con una mención especial al montañero Asier Bárbara.

Más allá de la programación, la organización considera que esta edición ha servido para abrir una conversación colectiva sobre una realidad que habitualmente permanece al margen del debate público. En palabras de la directora de La NuEra, Beatriz Bañales, el festival ha demostrado que “cuando generamos espacios seguros para hablar de aquello que nos atraviesa como seres humanos surge algo muy valioso: conexión, escucha y comunidad”, subrayando que hablar de la muerte ha permitido, en realidad, “hablar de la vida”.

Con este balance, La NuEra refuerza su vocación de convertirse en un punto de encuentro entre cultura y territorio, donde el cine actúa como punto de partida para generar diálogo, pensamiento compartido y nuevas miradas sobre el mundo rural y los desafíos humanos que lo atraviesan.

De arriba a abajo: Coloquio con Pilar Palomero, presentación de la película Balandrau, viento salvaje, de Fernando Trullols, actividad La Plaza Vacía, actuación de Ester Vallejo y organizadores e invitados en la el tractor amarillo, símbolo de La NuEra, con la presencia de Pilar Palomero, Teresa Azona, Luis Berruete y Beatriz Bañales. Las tres primeras imágenes son de Pablo Berdún, mientras que las dos últimas han sido aportadas por la organización del festival.
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