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Pintada en el banco panorámico colocado en Rapitán, en una imagen facilitada por el Comité Local de Jaca de Aragoneses.

Desde Aragoneses Jaca queremos condenar de forma rotunda el acto vandálico cometido contra el banco panorámico recientemente instalado en Rapitán, un elemento que pretendía convertirse en un nuevo atractivo para vecinos y visitantes y que simbolizaba una forma positiva de disfrutar y poner en valor nuestro entorno natural.

Lo sucedido no es únicamente un ataque contra un elemento de mobiliario público. Es también un ataque contra quienes creen que el Pirineo puede y debe tener futuro.

Durante años hemos asistido a una forma de entender la montaña basada en la prohibición permanente, en el rechazo sistemático a cualquier iniciativa y en la creación de conflictos donde muchas veces no los había. Algunos colectivos han intentado presentarse como la única voz legítima de la montaña, ignorando que la montaña pertenece a todos: a quienes viven en ella, trabajan en ella, la cuidan y quieren seguir construyendo oportunidades para las próximas generaciones.

Mientras se dedican esfuerzos a combatir cualquier proyecto que suponga actividad o dinamización del territorio, la realidad es que muchos de nuestros espacios naturales continúan careciendo de inversiones básicas, servicios esenciales, actuaciones preventivas contra incendios o planes de gestión capaces de garantizar su conservación a largo plazo.

Porque proteger no significa prohibir. Proteger no significa paralizar. Y desde luego, proteger no significa destruir. Proteger significa gestionar.



Desde Aragoneses defendemos una conservación activa y responsable, compatible con el disfrute ordenado del entorno, la educación ambiental, el turismo sostenible y la generación de oportunidades para quienes han decidido vivir en nuestras montañas.

En este contexto, queremos recordar que Oroel Park nunca fue la gran infraestructura de hormigón y acero que algunos intentaron presentar ante la opinión pública. La realidad es mucho más sencilla: un espacio infantil integrado en el entorno, pensado para acercar a los más pequeños a la naturaleza y conseguir que nuevas generaciones vuelvan a enamorarse de Oroel.

Por desgracia, algunos necesitaron construir un enemigo imaginario para justificar una campaña de confrontación que poco tenía que ver con la realidad del proyecto. Los hechos terminan poniendo a cada uno en su lugar.

El acto vandálico ha sido denunciado y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que ya trabajan para identificar a los responsables.

Desde Aragoneses seguiremos defendiendo un Pirineo vivo, con actividad, con oportunidades y con futuro. Un Pirineo donde la conservación y el desarrollo caminen de la mano y donde nadie pretenda imponer al conjunto de la sociedad una visión única de cómo debe ser nuestra tierra.


ARAGONESES (Comité Local de Jaca)
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