
Un montañero de 53 años tuvo que ser evacuado desde el corredor suroeste de Los Infiernos tras sufrir diversas contusiones al deslizarse por una pendiente. GUARDIA CIVIL
Los equipos de rescate e intervención en montaña de la Guardia Civil realizaron un total de once actuaciones entre los días 8 y 14 de junio en distintos puntos del Pirineo aragonés, coincidiendo con el incremento de actividad en senderos, barrancos y zonas de alta montaña propio del inicio de la temporada estival. La mayor parte de los incidentes estuvieron relacionados con caídas, tropiezos y lesiones traumáticas sufridas durante la práctica del senderismo, el montañismo y el barranquismo.
Todas las alertas fueron canalizadas a través del 112 SOS Aragón y la Central Operativa 062 de la Guardia Civil de Huesca. En la mayoría de los servicios intervinieron especialistas de los GREIM, las unidades aéreas de Huesca o Benasque y personal médico del 061.
La primera actuación de la semana tuvo lugar el 8 de junio en el descenso del Posets, en el término municipal de Eriste. Un montañero murciano de 47 años sufrió una herida en el gemelo al clavarse un crampón tras un tropiezo. Fue evacuado en helicóptero hasta Benasque.
La actividad se intensificó especialmente a partir del 11 de junio. Ese día fue rescatado en la Brecha de Rolando un montañero francés de 26 años que sufrió cortes en una pierna tras una caída. Tras ser evacuado por el GREIM de Boltaña, fue trasladado al Hospital San Jorge de Huesca.
El 12 de junio se registraron tres intervenciones. La primera correspondió a un senderista belga de 47 años que sufrió una fractura de tobillo en el descenso del GR-11 en Bujaruelo. Ese mismo día, un montañero de 53 años, vecino de Castellar del Vallès, tuvo que ser evacuado desde el corredor suroeste de Los Infiernos tras sufrir diversas contusiones al deslizarse por una pendiente. Horas más tarde, un senderista madrileño de 53 años fue auxiliado cerca del refugio de Bachimaña tras lesionarse una rodilla por un tropiezo, siendo evacuado junto a su acompañante.
La jornada más intensa fue la del 13 de junio, con cinco rescates. En la zona de las Fajas de Mascún, una senderista de 54 años sufrió una fractura de muñeca tras una caída. También fue auxiliado un montañero lesionado en la cresta Salenques-Tempestades, mientras que un senderista zaragozano de 60 años tuvo que ser evacuado desde el camino al refugio de Respomuso por un esguince de tobillo. A estas actuaciones se sumó el rescate de un senderista guipuzcoano de 59 años con una luxación de hombro en el ibón de Iserías, en Canfranc, y el de un montañero madrileño de 46 años que sufrió policontusiones en el descenso del Paso de los Sarrios hacia la Brecha de Rolando.
El fin de semana concluyó con otras tres intervenciones. El 14 de junio una senderista zaragozana de 65 años fue evacuada tras sufrir una luxación en un dedo de la mano durante una ruta entre Panticosa y Lanuza. También fue rescatada una barranquista valenciana de 49 años que sufrió una luxación de tobillo en el barranco Forronias, mientras que un montañero quedó enriscado y agotado en la Tuca de Culebras, en el término municipal de Benasque, lo que obligó a movilizar a los especialistas de montaña y a la unidad aérea.
Los datos reflejan el aumento progresivo de la actividad en la montaña altoaragonesa y ponen de manifiesto la importancia de extremar las precauciones, especialmente en itinerarios de alta montaña donde todavía persisten neveros y condiciones cambiantes propias de estas fechas.
