La llegada del verano multiplica la presencia de senderistas, montañeros y excursionistas en los espacios naturales de Aragón. Con el objetivo de fomentar una práctica segura de las actividades al aire libre, la Guardia Civil ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas especialmente a las personas sénior que aprovechan estos meses para disfrutar de la montaña. El cuerpo también ha elaborado un video divulgativo destinado a su difusión a través de los medios de comunicación y las redes sociales.
Desde la Guardia Civil se recuerda que el sentido común, la prudencia y el respeto por la naturaleza constituyen valores fundamentales para quienes cuentan con una amplia experiencia en el medio montañoso. Esa experiencia, señalan, debe reflejarse especialmente en la planificación previa de cada actividad, escogiendo recorridos acordes a las capacidades físicas y técnicas actuales de cada persona.
Entre los aspectos más importantes figura la preparación de la salida. Antes de iniciar cualquier ruta conviene estudiar el recorrido sobre el mapa, consultar la previsión meteorológica, conocer las características del terreno y comenzar la actividad a primeras horas del día, evitando así las temperaturas más elevadas. Según recuerdan los especialistas de la Guardia Civil, una buena planificación supone ya una parte importante del éxito de la jornada.
La preparación de la mochila también resulta esencial. Los agentes recomiendan llevar ropa adecuada y suficiente, especialmente en zonas de alta montaña donde el tiempo puede cambiar con rapidez. Del mismo modo, aconsejan utilizar calzado con buen agarre y bastones de trekking, elementos que mejoran la estabilidad, reducen el impacto sobre las rodillas y ayudan a prevenir caídas y lesiones.
La hidratación y la alimentación constituyen otro de los pilares de la seguridad en el medio natural. Por ello, se insiste en la necesidad de portar agua y comida suficientes, especialmente para afrontar las horas centrales del día, cuando el calor y el esfuerzo físico pueden incrementar el riesgo de agotamiento o deshidratación.
La tecnología puede convertirse asimismo en una herramienta de gran ayuda. La Guardia Civil recomienda llevar en el teléfono móvil o en un dispositivo GPS el recorrido previsto, iniciar la actividad con la batería completamente cargada y contar con una batería externa que permita mantener las comunicaciones en caso de necesidad.
Los especialistas recuerdan además que la montaña se disfruta mejor en compañía. Caminar acompañado permite prestarse ayuda mutua y aumenta la seguridad ante cualquier incidencia. También aconsejan mantener un ritmo cómodo, que permita conversar sin dificultad, avanzar con pasos cortos y firmes durante las subidas para reservar energía para el descenso y realizar pequeñas paradas periódicas para hidratarse y alimentarse.
Otro de los mensajes que se trasladan desde la Guardia Civil es la importancia de no centrar toda la atención en alcanzar la cumbre. La experiencia demuestra que el objetivo no termina arriba, ya que el descenso forma parte de la actividad y requiere incluso una atención especial. Llegar de regreso en buenas condiciones es, recuerdan, la verdadera meta de cualquier salida a la montaña.
En caso de emergencia o de encontrarse ante una situación que requiera ayuda especializada, la recomendación es contactar de inmediato con el teléfono de emergencias 112 o con el 062 de la Guardia Civil.
La campaña concluye con un mensaje claro: en la montaña el riesgo cero no existe. Por ello, la pasión por las actividades en el medio natural debe ir siempre acompañada de preparación, responsabilidad y respeto. Valores que, lejos de depender de la edad, permiten seguir descubriendo montañas y paisajes con seguridad durante muchos años.
