
Evacuación de una senderista herida en la zona del Petrechema, en Ansó. GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil llevó a cabo entre el 18 y el 24 de mayo un total de 16 rescates en el medio natural de la provincia de Huesca, en una semana de intensa actividad para los especialistas de montaña, con intervenciones protagonizadas por senderistas, montañeros, ciclistas, barranquistas y un parapentista. Las actuaciones movilizaron a efectivos de los GREIM de Jaca, Benasque, Boltaña, Panticosa y Huesca, en numerosos casos con apoyo de la Unidad Aérea y personal sanitario del 061, tras avisos canalizados a través del 112 SOS Aragón y la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.
La actividad fue especialmente intensa en el Pirineo occidental, con cuatro actuaciones del GREIM de Jaca. El 21 de mayo, un senderista francés de 74 años tuvo que ser evacuado desde las inmediaciones del pico Borreguil de la Cuca, en Canfranc, al presentar síntomas de agotamiento que le impedían continuar la marcha. Dos días después, los especialistas intervinieron en una jornada especialmente exigente: rescataron a una senderista alemana lesionada en las inmediaciones del Bisaurín, auxiliaron a una familia zaragozana con dos menores de 5 y 1 año enriscada en el collado de Tortiellas, en el término municipal de Aísa, y evacuaron a otra senderista herida en la zona del Petrechema, en Ansó.
Uno de los aspectos más llamativos del balance semanal vuelve a ser la presencia de rescates vinculados a una inadecuada planificación de la actividad o a la sobreestimación de las propias posibilidades. Ya el día 18, dos jóvenes montañeros de 18 y 19 años quedaron enriscados en el descenso del corredor de la Rimaya del pico Maladeta, sin el material adecuado ni el nivel técnico necesario, según el parte oficial. Una situación similar se repitió el 22 de mayo con dos senderistas enriscados en el Tossal de Cubera, en Benasque, y de nuevo el 23 con una familia bloqueada en Tortiellas.
El resto de intervenciones reflejan la variedad de incidentes que afrontan los equipos de rescate de montaña. Hubo caídas con lesiones durante rutas senderistas y ascensiones, como en la Brecha de Rolando, el Garmo Negro, el embudo de Pineta o el barranco de la Peonera; accidentes de bicicleta de montaña en Murillo de Sampietro y Sabiñánigo; y el rescate de un parapentista madrileño accidentado en Castejón de Sos, con posible fractura vertebral y posterior traslado al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
El balance vuelve a poner de relieve la intensa actividad que soportan los grupos de rescate de montaña en una época del año en la que aumenta la afluencia de deportistas y excursionistas al Pirineo, así como la importancia de planificar adecuadamente las salidas, adaptar la actividad al nivel físico y técnico real y portar el material apropiado para cada recorrido.