
Rocío Arnal y Óscar Juliá, hijo de Angelines Villacampa, presentando la nueva edición del Cuentacuentos del Pirineo. COMARCA ALTO GÁLLEGO
La Asociación Mallau Amigos de Susín convoca para el 11 de julio una nueva edición del certamen, que suma dieciséis años manteniendo viva la tradición de narrar historias en torno al hogar y convirtiendo este enclave del Sobrepuerto en un punto de encuentro cultural del verano pirenaico.
Susín volverá a convertirse este verano en escenario para la palabra, la memoria oral y la cultura popular pirenaica. La Asociación Mallau Amigos de Susín ha convocado la XVI edición del Cuentacuentos del Pirineo, una cita que se celebrará el próximo 11 de julio y que, con el paso del tiempo, se ha consolidado como una de las propuestas culturales más singulares del Alto Gállego. El certamen mantiene el espíritu con el que nació hace ya dieciséis años: recuperar la costumbre ancestral de contar historias en comunidad y, al mismo tiempo, contribuir a revitalizar la vida cultural de este núcleo emblemático del Sobrepuerto.
El origen de esta iniciativa está ligado a la figura de Angelines Villacampa, de Casa Mallau, impulsora de un proyecto que encontró en la narración oral una forma de preservar una parte esencial del patrimonio inmaterial pirenaico. Hoy es la asociación nacida en torno a ese legado la que continúa dando continuidad a una propuesta que conecta con una tradición profundamente arraigada en la vida de los pueblos de montaña.
El presidente de la Asociación Mallau Amigos de Susín, Óscar Ángel Juliá Villacampa, recuerda que la idea surgió de aquellas escenas cotidianas en las que las historias pasaban de generación en generación alrededor del fuego. “Las abuelas y otros miembros de la familia educaban a los niños a través de los cuentos alrededor del hogar. Recogiendo esa tradición empezamos hace ya 16 ediciones”, explica.
Ese espíritu fundacional sigue plenamente vigente, aunque el encuentro ha ampliado con los años su alcance y se ha convertido también en una jornada de convivencia y dinamización cultural. “La filosofía es revitalizar la vida de Susín en una jornada festivo-cultural”, señala Juliá, subrayando la voluntad de atraer visitantes y dar a conocer el valor etnográfico y patrimonial del enclave.
No se trata únicamente de un concurso literario, sino de una celebración de la palabra hablada. Cada edición reúne a narradores adultos, niños y jóvenes, en ocasiones incluso familias enteras, que comparten sus relatos en una sesión pública al aire libre, devolviendo a la narración oral su dimensión comunitaria. El plazo para presentar cuentos ya está abierto y permanecerá activo hasta el 5 de julio, aunque, como reconoce la organización, no es raro que algunos participantes decidan sumarse el mismo día.
Los relatos deberán girar en torno al universo pirenaico, con referencias a la antropología, la etnografía, la etnolingüística o la geografía del territorio. Podrán presentarse en castellano, aragonés, occitano o francés, con una duración máxima de seis minutos en su adaptación oral. Cada participante podrá presentar un único cuento, remitiéndolo al correo electrónico de la asociación junto con sus datos personales. Todos recibirán un diploma y un lote de libros.

Casa Mallau, en Susín. EL PIRINEO ARAGONÉS
La jornada cultural comenzará a las cinco de la tarde con la inauguración de la exposición Miradas, de Inés Buisán Escartín, una propuesta centrada en elementos del mundo rural y en referencias visuales ligadas a Susín y al paisaje humano del Pirineo. Chimeneas tradicionales, animales y otros símbolos reconocibles del universo montañés formarán parte de esta muestra.
A las seis de la tarde tomará el relevo la música con un concierto de Edhu Palacho, antes de que, a partir de las siete, comience el XVI Cuentacuentos del Pirineo, verdadero eje de una jornada concebida para disfrutar de la cultura en un entorno singular.
Desde la Comarca Alto Gállego, institución que respalda esta iniciativa, la consejera de Cultura, Rocío Arnal, destaca la importancia de consolidar propuestas culturales en pequeños núcleos rurales. Considera que se trata de una cita plenamente asentada en el calendario comarcal y anima tanto a asistir como a participar activamente con relatos propios.
Más allá del programa concreto, el encuentro vuelve a reivindicar el valor de la oralidad como patrimonio colectivo. En un tiempo dominado por la inmediatez digital, Susín propone detenerse, escuchar y contar; recuperar, aunque sea por unas horas, aquella ceremonia íntima de las historias compartidas junto al fuego.
