
“Si los americanos cogen la historia del Dédalo te hacen una película o una serie de Netflix”
Daniel Viñuales (Zaragoza, 1967) es uno de los referentes del tebeo en Aragón y dejó su impronta en el Pirineo como promotor del Salón Hispano-Francés de Cómic, que nació en 2017 en Jaca y se trasladó a Sabiñánigo en 2024. Su pasión por la ilustración le llevó hace casi dos décadas a impulsar GP Ediciones, que en noviembre publicó El portaaeronaves Dédalo. Se trata de una novela gráfica que da continuidad a una colección militar y se presentó este pasado miércoles en la Ciudadela. El propio autor elaboró el guión de la obra, cuyo dibujo y color corren a cargo de Óscar Sanz. Diego Quevedo, alférez de navío ya retirado, ejerce como asesor y se encarga de introducir la historia española de un buque que modernizó la Armada en el último tercio del siglo XX, tras su cesión por parte de la Marina de los Estados Unidos, que en la recta final de la II Guerra Mundial llegó a utilizar este colosal navío, que nació y murió siendo el USS Cabot.
Daniel Viñuales publicó El portaaeronaves Dédalo convencido de las oportunidades que brinda la novela gráfica y en general el mundo del cómic, que define como “una de las formas más fáciles, divertidas y entretenidas de dar a conocer nuestra historia y sobre todo, recoger aspectos que pueden pasar desapercibidos”.
Actualmente, dentro del mundo del tebeo, “ya hay editoriales que se dedican a la historia de España o la historia militar y que tienen bastante éxito”, como apuntó el zaragozano, que se propuso ir un paso más allá y tuvo la habilidad de “diferenciarme en el tratamiento histórico, haciendo una colección de cómic y novela gráfica sobre la Armada española en el siglo XX”.
La saga arrancó con 13 grados, 13 millas: La tragedia del submarino C4, publicada en 2021. El autor elaboró el guion y colaboró por primera vez con el tándem formado por David Tapia y Guillermo Montañés, que hicieron los dibujos y el color de un cómic que retrocede a 1946, cuando en aguas de Mallorca se produjo “el peor accidente de la Armada española en tiempos de paz”.
Aquella publicación gozó de “una gran acogida” y dejó la puerta abierta a otros proyectos, como el que se presentó en la Ciudadela y en el que Daniel Viñuales cambia de tono, dejando atrás “unos hechos trágicos” que ceden el testigo a “una historia más optimista”.
Las 64 páginas que componen esta novela gráfica explican y evocan “cómo España consigue un buque de segundo mano, bastante cascado y que llevaba parado diez años, convirtiéndolo en un portaaeronaves de referencia y un ejemplo para otras Armadas” de grandes potencias.
“Es una historia Top Gun española”, como dijo Daniel Viñuales, aludiendo al largometraje estrenado en 1986. Sin ir más lejos, cree que “si la cogen los americanos, te hacen una película o una serie de Netflix”, ya que “es una historia de superación, aprender de los errores y superar los obstáculos, y tiene un final feliz”.
El Dédalo “estuvo operativo cuando había servicio militar y tenía una tripulación de 1.100 personas”. Su cronología española empieza a mediados los 60 y termina a finales de los 80. A lo largo de veinte años, “mucha gente pasó por allí” y algunos de esos tripulantes quedaron encantados con la novela gráfica.
“Nos han escrito antiguos pilotos de helicóptero Harrier y nos han felicitado, así que estamos muy satisfechos. Si los militares están contentos, es que hemos hecho las cosas bien”, continuó el zaragozano, que también agradece el respaldo del público civil, entre los que hay lectores a los que “les gustó mucho y se la leyeron del tirón”.
Para lograr el acabado más fidedigno posible, “fue fundamental el papel de Diego Quevedo”, el alférez de navío, que “estuvo toda su vida en la Armada y curiosamente su primer destino fue el Dédalo”. Se trata de “un gran historiador” y su experiencia “ayudó a corregir errores o pequeños detalles, como los uniformes de la Armada, que son diferentes a los del Ejército de Tierra y el de Aire”.
En cuanto al guión, “al final, lo que más cuesta es hilvanar la historia y sacar los hitos necesarios”, como indicó Daniel Viñuales, explicando que “todos los personajes nombrados son reales”. La novela gráfica se basa en hechos reales, aunque los diálogos fueron “imaginados” por el autor para dar coherencia a la trama.
Otro de los puntos fuertes del libro es el dibujo y el color de Óscar Sanz, “un buen amigo” y uno de los dibujantes de GP Ediciones. Ya habían trabajado juntos en Casablanca, Madrid, París, que “es un cómic totalmente distinto, porque habla de fútbol”. En concreto, narra la conquista de la Recopa de Europa por parte del Real Zaragoza en 1995.
“En el caso de El portaaeronaves Dédalo, era el dibujante ideal para este tipo de historia, porque es de mucha acción y tiene muchos aviones, helicópteros o barcos”, explicó el maño, agregando que el ilustrador “tiene una forma de ver y entender el cómic que le viene muy bien a este trabajo”.
Los amantes de la novela gráfica y la historia militar están de enhorabuena. Y es que con esta saga “hay cuerda para rato”, según Daniel Viñuales, que ya prepara un tercer número con “una historia fascinante”. Su protagonista va a ser el crucero Baleares, que fue hundido en 1938, cerca de las costas de Murcia, en la mayor batalla naval de la Guerra Civil. El portahidroaviones Dédalo, “antecesor” del barco ahora novelado; el Juan Sebastián Elcano, “el buque escuela de la Armada española”; o la batalla de Machichaco (1937) son otros temas que tiene en mente para ampliar la colección.







