
Uno de los gráficos que se incluyeron en el reportaje Jaca, en la encrucijada de Ángel Garcia de Jalón y que muestra el impacto de la variante norte a su paso por Jaca.
Sr. director del Pirineo Aragonés:
Estos días, leo en su periódico los avatares que se están produciendo con la variante de Jaca, en fase hoy del levantamiento de actas de la expropiación de terrenos. Me ha parecido muy oportuno y coincidente con la realidad actual el trabajo que se ha publicado de Alberto Ayora y con el que comulgo en su totalidad.
Creo que todavía se está a tiempo de parar esta barbaridad urbanística, que afecta a la ciudad.
Para llegar a esta situación, me imagino que en su momento se produjo un procedimiento administrativo, que concluyó con una resolución que así lo aprobó.
Este acto final y como tal, al dictarse se consideró firme y ajustado a derecho, pudiendo haber sido impugnado en un breve plazo de tiempo y que no sé si algún interesado lo hizo.
Hoy, en la situación actual, y pasados tantos años de su conclusión, parece que aquel acto, y comenzando ahora las obras, podría considerarse como un acto lesivo para la ciudad, y aquí veo que quizás pueda encontrarse algún argumento para declarar aquel expediente nulo y proceder a la impugnación de un acto administrativo nulo desde su origen.
Favorecería la situación que, si se considera nulo y por tanto inexistente, pudiera ser declarado así una vez superada la fase contenciosa.
Los supuestos para exigir la nulidad están tasados por la jurisprudencia, y creo que no están sujetos a plazo para su impugnación. Podrían considerarse algunos como falta de informes en materia de carreteras, impacto ambiental, hospitales, distancias, ausencia de evaluación ambiental y estratégica.
No estaría de más que el Ayuntamiento de la ciudad, los afectados, o quienes quisieran participar, buscaran asesoramiento legal y, si es posible, se pudiera solucionar el problema.
