
Intervención en Murillo de Gállego, donde un escalador sufrió una rotura de tibia y peroné. Guardia Civil.
Los especialistas de rescate en montaña de la Guardia Civil en Huesca auxiliaron a un total de once personas en nueve intervenciones llevadas a cabo entre el 11 y el 17 de mayo en distintos puntos del Pirineo y la provincia oscense, en una semana marcada por la actividad en barrancos, senderos y zonas de escalada. Todos los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón, canalizados a la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.
La actividad comenzó el domingo 11 de mayo en el barranco del Mascún, en el término municipal de Rodellar, donde una barranquista francesa de 28 años sufrió una fractura de peroné tras saltar a una poza con desnivel. El GREIM de Huesca, junto a la Unidad Aérea y un médico del 061, la evacuaron en helicóptero hasta el aeropuerto Huesca-Pirineos, desde donde fue trasladada al hospital San Jorge.
Un día después, el 12 de mayo, se produjo un rescate prácticamente calcado en el barranco del Mascún, ya en el término municipal de Bierge. En este caso, el accidentado fue un barranquista francés de 48 años, también con fractura de peroné tras un salto a una poza.
El 13 de mayo, el operativo se desplazó hasta la senda del Balcón de Pineta, en Bielsa, donde un senderista de 30 años, vecino de Pamplona, resultó herido tras caer y deslizarse por una pendiente, sufriendo una herida sangrante. Fue evacuado por el GREIM de Boltaña hasta la helisuperficie de esta localidad para su traslado posterior al hospital de Barbastro.
Uno de los rescates más complejos de la semana tuvo lugar el 14 de mayo en Peña Rueba, en Murillo de Gállego. Un escalador sufrió fracturas de tibia y peroné tras una caída mientras realizaba una vía junto a otros dos compañeros, todos ellos de nacionalidad francesa. Las fuertes rachas de viento impidieron inicialmente el rescate aéreo mediante ciclo grúa, por lo que los especialistas del GREIM de Huesca tuvieron que ascender escalando hasta alcanzar a los afectados y evacuar al herido porteándolo hasta un punto donde el helicóptero pudiera operar con seguridad.
El 15 de mayo se registraron dos intervenciones. La primera, en Cerler, donde una senderista de 65 años, vecina de Ribagorza, sufrió un corte profundo en el gemelo tras una caída en el camino de Ardones a la ermita de San Pedro. Fue evacuada por el GREIM de Benasque hasta el centro de salud de Benasque y posteriormente al hospital de Barbastro.
Ese mismo día, un barranquista francés de 51 años tuvo que ser rescatado en el barranco de la Formiga, en Casbas de Huesca, tras fracturarse un tobillo al saltar a una poza. La evacuación aérea se vio dificultada nuevamente por las condiciones meteorológicas adversas, especialmente por el viento.
La jornada del 16 de mayo dejó otra intervención en Panticosa. Una senderista de 50 años, vecina de Barcelona, sufrió un profundo corte en una pierna tras caer en las inmediaciones del refugio de Bachimaña. Fue evacuada hasta el refugio Casa de Piedra, desde donde se desplazó al hospital de Jaca.
El domingo 17 se concentraron tres actuaciones. La primera, en las inmediaciones de Asín de Broto, donde un joven cazador de 26 años, vecino del Sobrarbe, sufrió un esguince de tobillo mientras realizaba labores de limpieza en puestos de caza. Fue evacuado en helicóptero hasta Fiscal.
Poco después, el GREIM de Benasque acudió a las inmediaciones de la cabaña de Ardones para asistir a un senderista madrileño de 27 años con posible fractura de tobillo tras un mal apoyo, siendo trasladado hasta Cerler.
La última intervención de la semana tuvo lugar en el término municipal de Jaca, en el sendero del río Gas, entre Puente las Lanas y la ermita del Rosario. Una senderista de 66 años, vecina de la Jacetania, sufrió una torcedura de tobillo tras tropezar con una piedra y fue evacuada por el GREIM de Jaca hasta una ambulancia para su traslado al hospital jaqués.

