
Viaducto de Jaca. RICARDO GRASA
El Ayuntamiento de Jaca transmitió este lunes su “malestar y preocupación” ante la respuesta del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en relación con las reiteradas solicitudes realizadas por el ente municipal para adoptar medidas de protección y seguridad en el viaducto de la avenida Rapitán, que desde hace años “se ha convertido en escenario de numerosos intentos de suicidio, varios de ellos con resultado fatal”.
La única contestación oficial recibida del Ministerio en los últimos tres años llegó tras el requerimiento municipal enviado el 19 de marzo, apenas unas horas después de producirse un nuevo fallecimiento en este punto, siendo el segundo en un periodo de quince días.
El Ministerio señala que “dicha estructura será sustituida por un falso túnel con la construcción de la variante de Jaca” y añade que, aunque el puente fue construido dentro del proyecto estatal de la variante, actualmente corresponde a una vía urbana, cuya competencia no pertenece a la Demarcación de Carreteras” del Estado. Sin embargo, indican que “si se desea adoptar algún tipo de medida, deberá solicitarse y obtenerse la preceptiva autorización, dado que se encuentra en zona de dominio público”. Y advierten de que no se dará permiso, ya que cuestionan la eficacia de actuar sobre este puente por “la existencia de otras estructuras cercanas”.
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, considera “absolutamente intolerable” esta respuesta “de no hacer nada por parte del Ministerio y tampoco dejarnos al Ayuntamiento hacer algo”. “Vamos a pedir una rectificación al Ministerio y seguiremos insistiendo en que se adopten las medidas necesarias”, continuó el primer edil, subrayando la gravedad de los hechos y las reiteradas peticiones trasladadas en los últimos años.
La primera solicitud formal fue en septiembre de 2023, apenas iniciado el actual mandato municipal, advirtiendo de la “preocupante situación detectada en el viaducto” y reclamando “medidas urgentes de seguridad y disuasión” mientras no se ejecute la variante. En marzo, tras registrarse dos suicidios, el Consistorio reiteró la necesidad de actuar “con carácter de urgencia”, solicitando instalar elementos físicos de protección como barandillas u otros sistemas de contención, además de requerir información sobre posibles actuaciones y un calendario de intervención.
En la anterior legislatura, ya se trasladó en varias ocasiones la necesidad de actuar para reforzar la seguridad y prevenir nuevos episodios, sin obtener respuesta del Ministerio. En 2025, el se incluyó una partida en el presupuesto municipal para colaborar en la ejecución de medidas de protección, ante la falta de actuaciones por parte del Estado. El Consistorio insiste en que no se puede seguir esperando la ejecución de una variante cuya tramitación acumula años de retraso, mientras continúan produciéndose situaciones dramáticas.
