Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

El momento más esperado de la jornada desde la “zona cero” de la fiesta

El canto del himno del Primer Viernes de Mayo vuelve a situarse como el instante más esperado por los jaqueses en el día grande de la conmemoración de la batalla de la Victoria. Es un momento compartido por todos y que trasciende calles y distancias: desde la calle Mayor, frente al Ayuntamiento, en torno a las pantallas instaladas en distintos puntos de la ciudad o desde cualquier lugar de España y del extranjero. A esa hora, todas las miradas convergen en una misma escena y en una misma estrofa: “¡Jaca libre sabe vivir a la sombra del Monte Oroel!”.

La jornada de 2026 volvió a estar marcada por la inestabilidad meteorológica, aunque esta vez la lluvia respetó los momentos centrales. Las precipitaciones hicieron acto de presencia en el intervalo entre los dos desfiles —el de la peregrinación a la ermita de la Victoria y el desfile triunfal—, pero se retiraron a tiempo para permitir el desarrollo del acto más simbólico. La tregua del cielo se reflejó en el ambiente: rostros relajados, sonrisas y una emoción que fue creciendo en intensidad a medida que avanzaba el recorrido.

Fue en torno a las dos de la tarde cuando el corazón de la ciudad volvió a latir al unísono. La Banda de Música Santa Orosia, bajo la dirección de Rafael Mayayo, marcó los acordes del himno compuesto por José Luis Ortega Monasterio, con letra de Eugenio Villacampa Arnal, declarado oficial por el Ayuntamiento de Jaca. A partir de ese instante, miles de voces se fundieron en un canto colectivo que traspasa lo musical para convertirse en una afirmación de identidad colectiva.

El video que ahora se presenta recoge ese momento desde la “zona cero” de la fiesta, con una mirada directa al pulso de la calle. No es solo un documento audiovisual: es el reflejo de una emoción que se repite cada año, renovada, y que encuentra en el himno su expresión más reconocible. Un instante en el que Jaca se mira a sí misma y se reconoce en su historia, en sus símbolos y en su gente.

No Comments Yet

Comments are closed