La concejal de Chunta Aragonesista, Laura Climente, afronta este año el Primer Viernes de Mayo desde una posición inédita en su trayectoria personal y política: como síndica de la ciudad. Su designación, dentro del turno rotatorio establecido en el Ayuntamiento de Jaca, la sitúa en una figura de marcado carácter simbólico y representativo, vinculada a la tradición, pero que en los últimos años también refleja una evolución significativa en términos de presencia femenina. Desde que Adela Sanvicente se convirtiera en la primera mujer síndica en 2002 —y repitiera en 2006—, han sido trece las mujeres que han asumido este papel, alcanzando catorce ocasiones con la de este año.