El presidente de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo, Carlos García, afronta la celebración de este 1 de mayo desde una posición inédita en su trayectoria personal: por primera vez no lo hará dentro del desfile, sino desde el ámbito institucional, entre las autoridades. Tras 35 años como capitán de la escuadra de artesanos —responsabilidad que ha asumido ahora su hijo, Christian García—, el dirigente encara una edición marcada por el cambio de perspectiva, tanto en lo simbólico como en lo emocional.