
Boca del Infierno, en el lugar donde permanece sumergido el vehículo siniestrado en 2025, en una imagen facilitada por la Guardia Civil.
La Guardia Civil ha emitido un aviso con motivo del inicio de la temporada de barranquismo en el Pirineo oscense, en el que advierte de la presencia de un turismo accidentado que permanece hundido en el barranco de la Boca del Infierno, en el término municipal del Valle de Echo. El vehículo, siniestrado en 2025 tras una salida de vía por el margen izquierdo, se precipitó hasta el fondo del barranco y continúa en la zona, concretamente en la poza del salto de la Roca Empotrada.
Según la información facilitada por la Comandancia de Huesca, la existencia del coche sumergido supone un riesgo añadido para los barranquistas, especialmente en este punto concreto del recorrido. Aunque la poza presenta suficiente profundidad, la altura del salto y la posible presencia de elementos cortantes en el fondo podrían provocar lesiones graves en caso de impacto. Por ello, se recomienda expresamente no realizar saltos en ese enclave.
Como alternativa segura, la Guardia Civil aconseja descender mediante rápel, ya que existen anclajes habilitados para ello. Esta práctica permite un mayor control del descenso y reduce el riesgo en una zona que, pese a su aparente normalidad, presenta peligros ocultos derivados del accidente.
El aviso forma parte de una campaña de prevención con la que se busca reducir la siniestralidad en actividades de montaña durante los meses de mayor afluencia. En este sentido, se recuerdan algunas recomendaciones básicas para la práctica del barranquismo: consultar previamente los caudales y el estado del entorno, no realizar la actividad en solitario y contar siempre con el material adecuado y la formación necesaria.
La Guardia Civil insiste en la importancia de la prudencia y la planificación como herramientas fundamentales para disfrutar del medio natural con seguridad, especialmente en espacios como los barrancos pirenaicos, donde las condiciones pueden variar rápidamente y los riesgos no siempre son visibles a simple vista.