La actividad de los equipos de rescate en montaña de la Guardia Civil volvió a ser intensa durante los últimos días en el Pirineo oscense, con un total de ocho intervenciones entre el 23 y el 26 de abril. Todas ellas fueron coordinadas a través del 112 SOS Aragón y la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca, movilizando a distintas unidades del GREIM, la Unidad Aérea y personal sanitario del 061.
La primera actuación tuvo lugar el día 23 en las inmediaciones del pico La Zapatilla, en el término municipal de Aísa, donde un montañero de 46 años, vecino de Vitoria, sufrió una caída en una canal debido a una mala planificación de la actividad. Presentaba una herida abierta en la pierna y diversas contusiones, por lo que fue evacuado en helicóptero hasta la helisuperficie de Jaca y trasladado posteriormente al hospital.
El día 24 se registró un único rescate en las inmediaciones de Rodellar, donde una senderista de 50 años, vecina de Zaragoza, sufrió la rotura de un tobillo tras tropezar al bajar de un puente. Fue evacuada por aire hasta el hospital San Jorge de Huesca.
La jornada del 25 concentró el mayor número de intervenciones, con cuatro rescates en distintos puntos del Pirineo. En el pico Portillón Superior, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, una esquiadora de montaña de 42 años sufrió una torcedura de tobillo tras precipitarse por unas rocas. Ese mismo día, en el entorno del Garmo Negro, en Panticosa, un montañero de 47 años resultó herido con politraumatismos tras una caída, siendo evacuado al hospital de Huesca.
También fue necesaria la intervención en la cueva de Santa Elena, en Torla-Ordesa, donde una espeleóloga de 45 años presentaba una posible fractura en el pie tras un golpe. Finalmente, en el barranco de la Formiga, en Casbas de Huesca, tres barranquistas requirieron auxilio: dos de ellos con lesiones, una torcedura de tobillo y una perforación en el costado provocada por una rama.
El domingo 26 se registraron dos nuevas actuaciones. En el pico Gallinero, en la estación de Cerler, una esquiadora de montaña de 50 años sufrió una luxación de hombro tras una caída. Horas después, en la zona entre Bielsa y Parzán, una senderista de 62 años tuvo que ser evacuada tras fracturarse un tobillo, mientras que su acompañante, de 66 años, resultó ileso.
El balance de estos cuatro días vuelve a evidenciar que las caídas y los tropiezos continúan siendo las causas más frecuentes de accidente en montaña, en muchos casos vinculadas a factores como la planificación insuficiente o las dificultades del terreno. La rápida intervención de los equipos especializados permitió la evacuación de todos los heridos en condiciones de seguridad.
