Paco Barón presenta un recorrido audiovisual que recupera los principales momentos de la celebración de 2025
La mirada de Paco Barón vuelve a detenerse en la fiesta que cada año define a Jaca y que, pese a su carácter cíclico, nunca se repite del todo. Su video sobre el Primer Viernes de Mayo de 2025 se presenta como antesala de una nueva edición —la del próximo 1 de mayo— y como recordatorio de que la tradición, que se sustenta en sus ritos y elementos, se renueva en cada vivencia individual. Porque, aunque los actos se suceden con la precisión de la costumbre, cada participante —escuadristas, público jacetano o visitantes— experimenta la fiesta de manera distinta: desde la emoción arraigada de quien la ha heredado hasta la sorpresa de quien la descubre por primera vez.
El trabajo de Barón, condensado en seis minutos, recorre los principales hitos de la última edición. Desde el simbólico relevo del Conde Aznar en el Monasterio de San Juan de la Peña, donde Miguel Carasol cedió el testigo a Chema Martínez, hasta la evocación de ese origen fundacional vinculado al nacimiento del Reino de Aragón. La pieza se detiene también en las danzas del Grupo de Bailes Medievales de la Hermandad, que este año recibirá un reconocimiento en el acto institucional previo al viernes, subrayando una década de dedicación a la recreación histórica.
El relato visual avanza hacia el momento central: la entrada de las huestes victoriosas del Conde Aznar, tras la batalla del Campo de las Tiendas, junto a la actual ermita. La lluvia marcó la edición de 2025, pero no alteró el pulso de un desfile que volvió a reunir a cerca de un millar de participantes, manteniendo intacta su intensidad y su capacidad de evocación. En ese mismo hilo emocional se inscribe la despedida del presidente de la Hermandad, Carlos García, como capitán de la escuadra de artesanos, cerrando más de tres décadas desempeñando el cargo.
El video culmina con uno de los instantes más reconocibles: el canto del himno ante la casa consistorial, donde la comunidad se reconoce en una tradición que no puede explicarse con palabras. Es ahí donde la fiesta alcanza su dimensión más íntima y colectiva a la vez, recordando que el Primer Viernes de Mayo —distinguido como Fiesta de Interés Turístico Nacional— no es solo una celebración histórica, sino una expresión viva que se renueva cada año en la memoria y en la emoción de quienes la celebran.
Todo ello queda recogido en esta pieza audiovisual que, más que resumir una jornada, invita a volver a vivirla.