
Actual variante de Jaca en una imagen de archivo. EL PIRINEO ARAGONÉS
Hace nueve años decía: Cuando lleguen las máquinas será tarde, ahora os digo que el final está muy cerca. Aún no ha llegado, pero el tiempo apremia, y avanza hacia la catástrofe. Jacetanas y jacetanos no dejéis que se eche a perder la ciudad de Jaca.
Haced lo imposible para evitar este sinsentido, el arrepentimiento os dolerá en vuestras conciencias cuando ya sea inevitable. No dejéis ese desastroso legado a la ciudad y al valle del Aragón, no se lo merecen.
Si por Oroel lo hicisteis posible, deberíais hacerlo ahora que el daño es mucho más grave.
Ese monstruoso scalextric y la destrucción del valle del Aragón a su paso por Jaca merece vuestra reflexión.
Hace unas semanas Ángel García de Jalón, a través de estas mismas páginas, hizo una acertadísima explicación de lo que significaría para Jaca la variante norte. Pensadlo bien y exigid a vuestros gobernantes que pongan fin a semejante locura urbanística.
No dejéis entrar las maquinas en el patrimonio más preciado: nuestro patrimonio natural. Hasta Notre Dame tuvo solución; esto no la tendrá.
Cuando lleguen las máquinas será tarde
Existe una zona de Jaca que permanece intacta, a pesar del importante desarrollo urbano que ha experimentado la ciudad en los últimos sesenta años. Hagan la prueba: bajen desde el Banco de la Salud hacía el Norte por el Camino de Santiago, o den un paseo por La Cantera mirando al valle, o bajen por la cuesta del río hacía el Puente Nuevo. Contemplarán un paisaje que conserva la belleza de lo no intervenido. Hermosos trigales con casas aisladas, cañadas para el ganado, algunos regadíos con fértiles huertas, y nuestro río Aragón discurriendo amplio por su valle.
El valle del Aragón ofrece desde el Paseo de la Cantera y el Banco de La Salud, una de las vistas panorámicas más magníficas que nuestros ojos puedan contemplar.
Desde hace años ese paisaje único está seriamente amenazado por la construcción de la variante norte de la Autovía A-23 que se uniría a la A-21en un scalextric monstruoso que pasaría a ser un monumento a la insensatez humana.
La construcción de esta variante está siendo contestada por los afectados desde su proyecto inicial allá por el año 2002. Durante un tiempo el proyecto se paralizó, incluso se dudó de su realización. Esto ha contribuido a crear una cierta corriente de opinión en la sociedad jacetana, de que el proyecto finalmente no se llevará a cabo. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Jaca ha cometido el grave error de haber otorgado licencias de obras en unos terrenos que ahora construidos dejan a las casas a veinticinco metros de una autovía. Una irresponsabilidad que no debería pasarse por alto.
Esta variante por el Norte de Jaca forma parte de un proyecto fracasado. En su origen la A-21 tenía un nombre: Sagunto a Francia por Somport. Con la idea de unirla con una vía de similares características por el lado francés.
Francia más sensible que España en temas medioambientales con respecto al Pirineo, decidió proteger el Valle del Aspe, y ese proyecto fue desestimado por su impacto medioambiental. La autovía que uniría Francia con España nació muerta. El tramo Jaca-Frontera francesa, tampoco se ejecutaría, es entonces, cuando la variante Norte queda obsoleta. No hay necesidad de llevar la Variante por el Norte, si no ha de tener continuidad hacía Francia. Para unir Puente la Reina con Sabiñanigo no parece lo más lógico realizar el recorrido por debajo del Banco de la Salud, destrozando el paso del río Aragón por nuestra ciudad y situando una autovía a menos de un kilómetro de la Catedral
Creo, que sería necesaria una detenida reflexión e intentar buscar trazados alternativos, que salven el Norte de Jaca, del tráfico de vehículos pesados. No olvidemos que, siendo una autovía, por lo tanto, sin coste alguno, será la alternativa del tráfico pesado frente a las carísimas autopistas que unen el Cantábrico con el Mediterráneo. Ese tráfico destruirá toda su belleza y significará un gran impacto medioambiental por la magnitud de las obras necesarias para su ejecución: El viaducto sobre el río Aragón y el scalextric de dimensiones gigantescas son prueba de ello.
No se crean que este es un problema sólo de los afectados, o sí, considerando afectados a todos los vecinos de Jaca y su comarca, así como sus visitantes, que se verán privados del último reducto de paisaje natural que tenemos. El tiempo apremia, un día cualquiera nos asomaremos al valle y veremos las máquinas iniciando el destrozo. Y ese día, no tan lejano, será ya tarde para evitar el desastre. Nos quedarán, eso sí, las lamentaciones por no haber sabido salvar nuestro patrimonio natural.
