HOCKEY HIELO

Jugadores y jugadoras, técnicos, directivos y autoridades posando en una fotografía de grupo tras las intervenciones. EL PIRINEO ARAGONÉS
La recepción oficial celebrada este miércoles en el Ayuntamiento de Jaca al Club Hielo Jaca estuvo marcada por una confesión directa del alcalde, Carlos Serrano: “Envidia que me dais, porque es que si me dieran a elegir, yo preferiría estar ahí, no estar aquí”. A partir de esa idea —la del deportista que mira al hielo con nostalgia y orgullo— se articuló un acto que trascendió el protocolo institucional para convertirse en un reconocimiento colectivo a un club que acaba de conquistar su 16.º título de liga en categoría masculina y firmar el subcampeonato de la Copa de la Reina con su equipo femenino.
Los dos equipos sénior acudieron a la casa consistorial acompañados por la junta directiva, encabezada por su presidente, Guillermo Betrán, y por el técnico Vincent Friyia, figura vinculada al club desde la década de los ochenta y responsable del banquillo en la presente temporada. La recepción se celebró pocos días después del éxito liguero logrado en San Sebastián, donde el conjunto masculino se impuso al Txuri Urdin en los dos encuentros decisivos de la final, cerrando la serie por 3-1 y recuperando el cetro nacional dos años después.
En su intervención, el alcalde, que estuvo acompañado de varios portavoces municipales, quiso comenzar con una declaración de intenciones que marcó el tono del acto: dar protagonismo al equipo femenino. “Me vais a permitir que empiece hablando de las chicas, porque yo creo que se lo merecen”, señaló. Serrano destacó la dificultad estructural del hockey hielo, un deporte que exige iniciarse desde edades muy tempranas, y puso en valor el camino recorrido por la sección femenina. “Se necesitan más ayudas, más apoyo desde Federación, desde los clubs, desde las instituciones”, afirmó con claridad, subrayando que la consolidación de este equipo es, en sí misma, un logro histórico.
El alcalde incidió en una idea que estuvo presente buena parte de su discurso: hacer historia no siempre significa ganar títulos. “Hacer historia es tener un equipo firme, consolidado y que esté disputando todas las grandes competiciones”, apuntó. En ese sentido, defendió que alcanzar la final de la Copa de la Reina “ya es un triunfo”, independientemente del resultado. El reconocimiento público del Ayuntamiento, dijo, debe servir como estímulo para seguir avanzando en el desarrollo del deporte femenino en la ciudad.
A continuación, Serrano dirigió su mirada hacia el equipo masculino y su decimosexto campeonato de liga. Lo hizo desde la memoria personal, evocando la primera liga del club, en la temporada 1983-84, cuando él mismo era un adolescente. La referencia no era casual: aquella generación, con la que comparte historia el técnico Vincent Friyia, conecta simbólicamente con la actual, reforzando la idea de continuidad que define al Club Hielo Jaca. “Que hoy tenga que daros la bienvenida como alcalde a mi club… lo llevo en el corazón”, afirmó.
El alcalde puso en valor el significado profundo de este título, más allá de la cifra. Habló del Hall of Fame del pabellón de hielo, de los nombres que permanecen y de la ilusión que produce verse reflejado en esa memoria colectiva. Y proyectó esa misma imagen hacia el futuro: los jugadores actuales serán, dentro de unos años, los referentes de las generaciones que vienen. “Sois el futuro, y dentro de 30 años entenderéis lo que os digo”, señaló, antes de definir al club como uno de los principales embajadores de la ciudad a nivel nacional e internacional.





El alcalde de Jaca durante su intervención y las jugadoras y jugadores del CH Jaca escuchando en la recepción. EL PIRINEO ARAGONÉS
El concejal de Deportes, Sergio Cajal, reforzó ese planteamiento, insistiendo en el valor de la trayectoria del club y en la necesidad de sostener el crecimiento del deporte femenino. Subrayó que alcanzar finales forma parte del proceso competitivo y que ese paso adelante ya sitúa al equipo en una posición de referencia.
Por su parte, el presidente del club, Antonio Betrán, centró su intervención en el trabajo que hay detrás de los éxitos visibles. Destacó como un dato significativo que los dos primeros partidos de la final de liga fueron disputados íntegramente por jugadores formados en la cantera del club, un hecho que define el modelo del Club Hielo Jaca. “Esto es a base de trabajo, de esfuerzo y de compromiso”, afirmó, en relación a una estructura que ha sabido mantenerse competitiva durante décadas.
Betrán quiso extender el reconocimiento a todos aquellos que sostienen el día a día del club: utileros, delegados, entrenadores de base y personal de apoyo. También puso el acento en la dimensión social del logro, recordando la implicación de la afición, tanto en casa como en los desplazamientos, y subrayando el mérito de competir al máximo nivel desde una ciudad de tamaño reducido frente a grandes capitales.
La capitana del equipo femenino, Elena Paules, recogió ese reconocimiento institucional con palabras de agradecimiento y una mirada puesta en el futuro. Reconoció que el subcampeonato deja “esa espinita clavada”, pero destacó que el apoyo recibido, tanto del club como de la afición, refuerza la motivación del grupo. “Nos da para seguir luchando y volver a pelear por los títulos”, afirmó, recordando que el equipo ya ha demostrado su capacidad para competir por la liga y aspira a completar ese camino con la Copa.
El cierre del acto lo puso Daniel Lacasa, jugador veterano del equipo masculino, en una intervención que aportó una dimensión más íntima y reflexiva. Lacasa destacó el valor del trabajo invisible, el esfuerzo cotidiano y la convivencia dentro de un vestuario en el que conviven generaciones separadas por más de veinte años. “Hay valores que no se pueden describir desde fuera”, explicó, aludiendo a la cohesión interna del grupo.
Su intervención, en la que estuvo acompañado del capitán Guillermo Betrán, concluyó con una reflexión que sintetiza el momento actual del club: este título representa, para algunos de los jugadores veteranos, la culminación de una trayectoria deportiva jalonada de ligas y copas, mientras que para los más jóvenes supone el inicio de un camino que, si mantiene esa base de trabajo y compromiso, puede ser igualmente fructífero. Una idea que conecta pasado, presente y futuro y que, en cierto modo, resume también el sentido de la recepción celebrada en el Ayuntamiento: reconocer lo conseguido, pero, sobre todo, señalar lo que está por venir.




