La Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén adaptó los actos tras la suspensión de la procesión en una jornada que resultó concurrida
La meteorología –con nieve, viento y frío– marcó el desarrollo del Domingo de Ramos en Jaca, obligando a suspender la procesión de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y a trasladar todos los actos al interior de la Catedral, que registró una notable afluencia de fieles. A pesar de las dificultades, la jornada se desarrolló con normalidad en su formato adaptado, dejando un balance positivo por parte de la organización.
El presidente de la cofradía y de la Junta de Cofradías, Carlos Lacadena, resumió una mañana “frenética”, marcada por los nervios y la búsqueda de alternativas ante unas condiciones adversas desde primera hora. La presencia de hielo en superficies y escenarios previstos para los actos obligó a descartar el desarrollo habitual y a reorganizar el programa con rapidez, una vez confirmada la imposibilidad de mejora meteorológica.
La solución llegó con el traslado de los actos al interior del templo, donde se recreó, en la medida de lo posible, el desarrollo de la procesión. Sin el paso de la Burreta, que no pudo salir, la comitiva se organizó en la lonja de la Catedral: la banda en la parte exterior, las filas de niños y adultos con palmas en el centro, y el obispo junto a los sacerdotes oficiantes encabezando el recorrido hacia el interior.
La ceremonia mantuvo sus elementos esenciales. Tras la entrada en el templo, el Grupo Uruel interpretó la tradicional jota a la Burreta y, a continuación, el obispo de la diócesis, Pedro Aguado, procedió a la bendición de los ramos de olivo y las palmas, recorriendo el pasillo central. Los asistentes habían recogido previamente los ramos depositados en el atrio, que se agotaron por completo.
Durante la celebración, el prelado animó a los fieles a “sentirse amados infinitamente por Dios”, subrayando que ese es el sentido profundo de la Semana Santa. La eucaristía se desarrolló con normalidad en un templo completamente lleno de fieles.
Una vez finalizados los actos religiosos, la jornada recuperó parte de su carácter exterior. Aunque persistía el mal tiempo, la banda de bombos y tambores de la cofradía se trasladó hasta la puerta de la casa consistorial, donde ofreció la tradicional exaltación de toques. El concierto, más breve de lo habitual por las condiciones meteorológicas, se desarrolló con intensidad y contó con el respaldo del público, que respondió con aplausos.
El día concluyó con la habitual comida de hermandad de la cofradía, en la que participaron cerca de un centenar de personas, poniendo el broche a una jornada marcada por la adaptación y el esfuerzo colectivo.
Lacadena valoró positivamente el resultado final, destacando que, pese a no poder sacar el paso, se logró mantener el espíritu del Domingo de Ramos. “Dentro de las circunstancias, la jornada ha transcurrido bastante bien”, señaló, subrayando la implicación de todos los participantes y la satisfacción general por haber podido celebrar los actos con dignidad y participación.




Secuencia de los actos del Domingo de Ramos en el interior de la Catedral de Jaca. Fotografías: RICARDO GRASA y ANA LÓPEZ ARTILLO (bendición de ramos).
Videos de ANA LÓPEZ ARTILLO
