
Kill Bill: The Whole Bloody Affair (2025)
Duración: 275 min. País: Estados Unidos. Dirección:Quentin Tarantino. Guion: Quentin Tarantino. Reparto:Uma Thurman, David Carradine, Lucy Liu, Vivica A. Fox, Michael Madsen, Daryl Hannah, Gordon Liu, Julie Dreyfus, Ambrosia Kelley, Sonny Chiba. Música: Robert Rodriguez, RZA. Fotografía: Robert Richardson. Productoras: A Band Apart, Shaw Brothers, Super Cool ManChu. Distribuidora:Elastica Films para España.
Mientras esperábamos, no sin impaciencia, una nueva producción del director Quentin Tarantino, aparece Kill Billen las carteleras de nuestro país. Hace más de veinte años que Tarantino rodó este film. Su metraje fue tan desmedido, que las productoras le exigieron dividirla en los dos volúmenes que todos conocemos, estrenándose en 2003 y 2004. Solamente en esos años hubo un par de oportunidades de visionar la versión no compartimentada. Y siguió siendo desconocida Kill Bill: The Whole Bloody Affair, para todos los espectadores. Pero, Tarantino seguía pensando que debía verse como la había concebido: Un film de más de cuatro horas, y que fuera proyectado únicamente en 35 y 70 mm, evitando las versiones digitales. Gracias a Elastica Films, tenemos la oportunidad de poder disfrutarla en nuestros cines sin ninguna pausa. Y de contemplar algunas secuencias, que en su momento fueron directamente censuradas o pasadas a blanco y negro, para que resultaran menos impactantes, dada su violencia extrema. También se incorpora una secuencia de animación dedicada al pasado de O-Ren Ishii, (el personaje de Lucy Liu).
Este film siempre ha sido muy apreciado por público y crítica. Ha dejado un legado en el cine de acción, constituyendo todo un referente por popularizar el uso continuo de referencias a otros filmes, así como por el tratamiento de la violencia de forma gráfica, emulando los clásicos de artes marciales de los años 70. Por no hablar de que esta producción ha introducido una clara pedagogía sobre la educación y modales correctos, reflejada en el aprendizaje de la protagonista con el genial maestro Pai Mei. También nos enseña la perseverancia, en terminar lo que se comienza, en no detenerse ante nada, fijarse un objetivo y cumplirlo. Sin olvidarnos de que se haga lo que se haga, es posible llevarlo a cabo con estilo, con clase. Así lo demuestra Uma Thurman, luciendo ese traje amarillo, icono de la cultura pop, y todo un tributo a Bruce Lee.
Esta película atrae, incluso décadas después, a todo tipo de público. Totalmente hipnótica, porque no solo es el desarrollo de una historia de venganza. Tampoco es una sola película, sino varias narraciones, que se desenvuelven en torno a la principal. Esto se advierte desde el tratamiento de la imagen, la estética, la combinación de animación, cambios de color, y una banda sonora que utiliza sonidos estridentes. Un auténtico homenaje a las películas de serie B, tan denostadas, pero que, en comparación con muchas producciones actuales, hoy podrían pasar por superproducciones.
Quizá sea algo inusual en estos tiempos, permanecer sentado en la butaca durante más de cuatro horas, pero generaciones anteriores ya lo hicieron, y no les supuso ningún problema. Ben-Ur, Cleopatra, El padrino II, Hamlet…, todas ellas de más de tres horas de metraje, en las que, salvo un breve interludio, nadie pestañeaba en la sala de cine. Fueron tiempos sin dispositivos digitales…, y, acaso felizmente. no estábamos habituados al goteo incesante e irremediable, de la dominación del algoritmo.









