
Imagen de un alud de fusión el Pirineo donde el peligro de avalanchas sigue vigente por lo que se recomienda máxima precaución en las salidas a la montaña. MONTAÑA SEGURA
Las temperaturas casi primaverales registradas en los últimos días han modificado de forma significativa el estado del manto nivoso en el Pirineo, incrementando el riesgo de aludes de nieve húmeda y obligando a extremar la precaución en las actividades de montaña. Según advierte la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el proceso de fusión se ha acelerado, con pérdidas de entre dos y seis centímetros de espesor en las últimas 24 horas en los distintos puntos de observación.
A pesar de este descenso, la nieve mantiene continuidad desde cotas medias, especialmente en orientaciones de umbría, donde el manto se conserva más estable. En cambio, en las laderas solanas la mayor insolación ha favorecido la aparición de superficies sin nieve, con afloramientos de roca cada vez más frecuentes. En torno a los 1.800 m de altitud, los espesores oscilan actualmente entre los 70 y los 140 cm, aumentando progresivamente con la altitud hasta superar los 180 o incluso los 200 cm en cotas próximas a los 2.100 m.
El estado del manto presenta una notable variabilidad en función de la altitud y la orientación. En cotas medias y bajas, la nieve muestra un alto grado de humedad, mientras que en zonas altas las laderas soleadas registran nieve húmeda superficial sometida a ciclos de fusión durante el día y rehielo nocturno. Por su parte, en las umbrías predomina una nieve más seca y endurecida por el viento, que puede ocultar capas débiles en su interior.
Desde Montaña Segura se insiste en la necesidad de adaptar la planificación de las salidas a estas condiciones cambiantes. Se recomienda madrugar para evitar la actividad en montaña en las horas centrales del día, cuando el sol reblandece e inestabiliza la nieve, especialmente en orientaciones este, sur y oeste. Asimismo, recuerdan que el uso de piolet y crampones sigue siendo imprescindible a primera hora, cuando la nieve permanece helada, aunque el aumento de las temperaturas a lo largo del día reduce el riesgo por hielo y eleva el peligro de aludes.
Este periodo de transición hacia la primavera puede resultar especialmente engañoso. La mayor presencia de sol y el ambiente más templado generan una percepción de seguridad que no siempre se corresponde con la realidad, ya que el peligro de aludes se mantiene elevado, aunque con características distintas a las del invierno.
Ante la previsión de una mayor afluencia de visitantes durante el fin de semana y el próximo periodo festivo de Semana Santa, las autoridades recomiendan extremar la prudencia y planificar con detalle cualquier actividad en montaña, teniendo en cuenta la evolución diaria del manto nivoso y las condiciones meteorológicas.

