
Sin piedad (Mercy, 2026)
Duración: 100 min. País: Estados Unidos. Dirección: Timur Bekmambetov. Guion: Marco van Belle. Reparto: Chris Pratt, Rebecca Ferguson, Annabelle Wallis, Kali Reis, Chris Sullivan, Kylie Rogers, Kenneth Choi. Música: Ramin Djawadi. Fotografía: Khalid Mohtaseb. Productoras: Atlas Entertainment, Amazon MGM Studios, Bazelevs Production, Big Indie Pictures. Distribuidora: MGM Studios.
Siempre hemos defendido que el cine debe contener más diversión que el hecho de lograr acariciar un premio de las academias de cine, porque en muchas ocasiones solo se intenta producir una obra de arte para deleite de la crítica. Realmente, lo que desea y necesita el espectador, es evadirse. Así, tildamos una película de tonta o simplona, únicamente por servir al entretenimiento. El cine, nos debe transportar a otras realidades, a otras épocas, pasadas o futuras, a otros mundos. Para realidad, ya tenemos las noticias…
Sin piedad es cine comercial, directo y eficaz. No aspira a grandes elucubraciones, no pretende poseer una profundidad que no le corresponde, ni lo intenta. Es un film ágil, que se disfruta plenamente. Basa todo el relato en un futuro cercano, donde un detective, acusado del asesinato de su esposa, es sometido a un sistema jurídico controlado por una Inteligencia Artificial. Duración de hora y media para demostrar su inocencia, antes de que la máquina dicte sentencia. Una carrera contrarreloj, que cuestiona si la justicia debe dejarse en manos de algoritmos. Fácilmente, esta película podría estar integrada en la serie Black Mirror, como otra distopía más, como otro filtro de la modernidad que se nos va de las manos. A la vez, posee un ritmo vertiginoso, no apto para quienes estén distraídos o consultando sus móviles, porque se van a perder mucha información. Debido a que no sigue los cánones que ya hemos comentado en otras reseñas, sobre productos generados por plataformas: no existen repeticiones, tampoco aclaraciones.
Este film confía en un espectador centrado e inteligente. Su director, Timur Bekmambetov (Wanted, 2008), posee una filmografía que rara vez ha contado con la aceptación de la crítica, demostrando siempre una habilidad especial para el entretenimiento puro. Sin piedad lo consigue plenamente, mediante una propuesta visual basada en pantalla interactivas, con inundación de imágenes, y un espacio reducido y agobiante, donde se juzga al acusado. Es preciso resaltar la especial habilidad de su actor principal, Chris Pratt, muy solvente, enfrentándose cara a cara con la IA, transmitiendo el estrés y la ansiedad de permanecer encerrado y confuso. Un gran porcentaje de los aciertos de esta producción recaen en Pratt.
En esta ocasión, no seguimos la corriente de opinión de los críticos de cine, porque este film contiene calidad, una apuesta de guion audaz y con una experiencia inmersiva en lo puramente visual. Sus detractores lo acusarán de no abordar la consabida y cansina reflexión sobre el uso indebido, a veces frío y siniestro, deshumanizante, de la IA…









