Óscar Ballarín (Huesca, 1970) es una figura destacada en la comarca del Sobrarbe, donde trabaja como fisioterapeuta y reside desde hace 25 años, en concreto en El Pueyo de Araguás. Buena parte de su tiempo lo reparte entre su vocación sanitaria y su compromiso con mantener vivas las raíces espirituales del Alto Aragón, siendo un ferviente defensor de la devoción por San Úrbez. Como prior de la cofradía oscense, jugó un papel decisivo al organizar la exposición titulada «San Úrbez, sol de la montaña, de pastor a buen pastor», que se enmarca en el 25.º aniversario de la declaración del santuario de Nocito como Bien de Interés Cultural (BIC).