Los Pirineos bearneses afrontan el mes de marzo con una oferta invernal que combina esquí alpino, actividades nórdicas y experiencias de naturaleza, en un modelo que refuerza el acceso en transporte público como alternativa real al vehículo privado. Al otro lado de la frontera, y con conexiones directas desde España, las estaciones del Béarn y del valle de Ossau mantienen actividad para todos los públicos, con propuestas diferenciadas según el territorio y el perfil del visitante.