100 AÑOS
Febrero 1926

El hidroavión Plus Ultra que completó el primer vuelo transoceánico entre Europa y América hace cien años.
Ayer, el 3 de agosto de 1492, la cañada de Palos, una vez ultimados los preparativos para el embarque de Colón hacia el ignoto mundo, tres carabelas SANTA MARÍA, PINTA Y NIÑA, que dirigida por el almirante Colón y en la que formaron Juan Costa, Alonso, los Pinzón, Pérez, Peñalosa y marinos de Moguer y Palos, venciendo a los mares izó en el Nuevo Mundo la veneranda bandera española, digno remate de aquellos excepcionales conocimientos de cosmografía, trazado de mapas, arte náutica, ciencias astrológicas que Colón demostró ante los Reyes Católicos en Salamanca, en la Rábida y en Santa Fe…
Hoy, Franco, Ruiz de Alda, Durán y Rada, partiendo también del mismo Palos pilotando el PLUS ULTRA, han llevado por los aires a aquellas tierras hermanas, descubiertas por Colón, el amor, el valimiento, el abrazo cariñoso de la madre patria, de esa España grande que, si antaño dio vida a las naciones americanas de fuente hispana, hogaño también las recuerda amorosamente, con esos indestructibles lazos que en todos los aspectos crea la maternidad.
Ayer, como hoy, el destino ha hecho que sea España la que diera a las repúblicas transoceánicas de estirpe española primeramente el ser y más adelante el bien demostrado alarde de que sigue nuestra nación, en el siglo XX, los derroteros que en el XV trazara Colón respecto a sus hijas, ya que si éste las incorporó con sus descubrimientos al mundo de la civilización y del progreso, nuestros aviadores han demostrado también el día 10 del mes cursante que la raza, esa raza que nos une y hermana con las repúblicas hispano-americanas, vive hoy tan pujante, tan intrépida, tan decidida y entusiasta como otra que el día 12 de Octubre de 1492, al entusiasta grito de TIERRA, lanzado por vez primera desde que Colón partió de Palos, llevó tierra americana, tras la infinita soledad del Océano, el alma, la vida, el sentir y la grandeza de nuestra querida España.
Si Colón descubrió América porque tuvo fe viva en su Dios, fe viva en su ideal y fe viva en sí mismo, esas mismas virtudes han llevado ahora a nuestros aviadores al logro de su raid a través del Océano, hecho que ha despertado la atención mundial y el entusiasmo delirante del pueblo español, el cual ostensiblemente viene demostrando que tan magno suceso ha logrado unir todos los corazones en comunión de anhelos y augurios delatores de la pujanza de la raza hispana, pujanza fielmente retratada con el vuelo del PLUS ULTRA, que partiendo de Palos ha amarado felizmente en Buenos Aires, donde a nuestros aviadores se les ha ofrecido el más grandioso homenaje de admiración y de cariño.
Jaca también, como no podía menos de suceder, ha exteriorizado de una manera elocuente sus afanes patrióticos. Desde el primer momento, se identificó plenamente con el interés nacional, y todas las frases de admiración y de gratitud con que la prensa ha extendido la notoriedad de esos cuatro beneméritos españoles las ha hecho suyas nuestra ciudad, que, dentro de su modestia, jamás deja de tener un gesto de grandeza y de efusión para estos acaecimientos que tanto enaltecen el nombre de nuestra nación y la ciencia e intrepidez de sus hombres.
¡Gloria al Progresol ¡Y a España!, nuestra Patria, cada vez más querida.