Desde Chunta Aragonesista defendemos la autonomía educativa preservando la educación pública como herramienta de igualdad, pensamiento crítico y convivencia plural. La escuela debe seguir siendo un espacio donde se enseñe a pensar, no a callar.
El conflicto surgido a raíz del proyecto educativo de 4.º de la ESO en el IES Domingo Miral no puede entenderse solo como una cuestión burocrática o de protección de datos, sino como un reflejo de dinámicas de control ideológico que amenazan el espacio educativo público en la actualidad.
La educación pública no debe limitarse a transmitir conocimientos técnicos, sino formar ciudadanos críticos capaces de comprender y analizar realidades sociales como la inmigración, fomentando valores de convivencia, tolerancia y justicia social. Sin embargo, la retirada de un cuestionario elaborado por el alumnado tras la queja de la representante de Vox del Ayuntamiento de Jaca evidencia una preocupante restricción del debate educativo mediante argumentos formales que pueden limitar la autonomía pedagógica del profesorado.
Este tipo de intervenciones contribuye a generar autocensura y empobrece el carácter emancipador de la educación pública. No se trata de un caso aislado, sino de tensiones más amplias sobre el papel de la escuela como espacio de formación ciudadana. Evitar ciertos temas usando el argumento de motivos legales o emocionales pretende reducir la educación a una mera instrucción técnica donde se limite enormemente el crecimiento personal de nuestras hijas e hijos.