El Ayuntamiento de Jaca puso de relieve su malestar con la gestión de los trabajos de la A-23 que está llevando a cabo el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, al que exige “responsabilidades y soluciones” ante “el retraso y la paralización de las obras” de la variante de Sabiñánigo, según consta en la moción aprobada por unanimidad en el pleno del pasado martes.
El alcalde, Carlos Serrano (PP), dijo que “el Obispado vendió el Seminario a un grupo inversor” y que se está “a la espera de la presentación del proyecto” ideado para dicho edificio, que tiene fines “hoteleros”, como explicó a preguntas de la portavoz del PSOE, Olvido Moratinos, que solicitó información ante los movimientos detectados en la parcela.