El Gobierno de Aragón ha iniciado el procedimiento para declarar el monasterio de Santa Cruz de Jaca como Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, un paso que abre formalmente el proceso de protección jurídica del conjunto monástico tras el cierre de la comunidad benedictina el pasado mes de mayo y su traslado al monasterio de Alba de Tormes, motivado por la avanzada edad y el delicado estado de salud de las religiosas.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial de Aragón el 11 de febrero de 2026, abre un periodo de información pública de un mes para la presentación de alegaciones y establece un plazo máximo de dieciocho meses para resolver el expediente.