La llegada de nuevos frentes atlánticos dejará hasta 70 cm de nieve y obliga a extremar la prudencia en montaña

Alud en la cara norte de la carretera de acceso al Balneario de Panticosa. TATO CANELA
La situación en el Pirineo aragonés continúa siendo compleja y exige experiencia y máxima prudencia en la montaña. La combinación de lluvia en cotas altas, nuevas nevadas previstas para los próximos días y viento fuerte mantiene vigente el peligro por aludes, según advierte el Gobierno de Aragón en una nota informativa.
Desde el programa Montaña Segura se insiste en la necesidad de extremar las precauciones tanto en actividades con esquís como con raquetas. En el caso del esquí alpino, se recuerda que es obligatorio respetar las indicaciones de las estaciones y no acceder a pistas cerradas por riesgo de avalancha.
En los últimos días, la lluvia ha afectado a cotas elevadas, lo que ha impedido la estabilización del manto nivoso. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) señala que las precipitaciones del miércoles fueron abundantes y que la lluvia alcanzó zonas altas, provocando numerosos aludes naturales de nieve húmeda y algunos deslizamientos basales, en su mayoría de tamaño mediano.
El escenario meteorológico seguirá siendo adverso. Entre este jueves y el domingo se esperan acumulaciones importantes de nieve nueva, con hasta 50 cm en el Pirineo oriental y más de 70 cm en el occidental. La cota de nieve comenzará alta, descenderá el sábado y volverá a subir el domingo. Esta nueva nevada se depositará sobre superficies muy variadas —nieve húmeda en solanas y costras de lluvia en umbrías—, lo que puede generar nuevas inestabilidades en el manto.
En cotas altas, el viento fuerte favorecerá la formación de placas en zonas protegidas, como canales y cambios de pendiente. Estas placas pueden fracturarse de forma natural o por la sobrecarga de una sola persona, desencadenando aludes de tamaño considerable. Además, en algunas umbrías altas persisten capas débiles profundas que, aunque localizadas, podrían dar lugar a aludes de gran magnitud.
De cara al domingo, el ascenso térmico previsto podría activar un nuevo ciclo de aludes de nieve húmeda en cotas medias y bajas. Ante este contexto, se recomienda limitar la actividad a pistas abiertas o terrenos suaves, evitar pendientes superiores a 35 grados y mantenerse alejados de grandes laderas y posibles trampas del terreno. La prudencia y el buen criterio siguen siendo esenciales en la montaña.
Cabe recordar que, en lo que va de invierno, siete personas han fallecido en el Pirineo aragonés como consecuencia de aludes.
