
Las cuatro estaciones (The Four Seasons, 2025)
Duración: 30 min. cada capítulo. País: Estados Unidos. Dirección: Tina Fey (creadora), Lang Fisher (creadora), Tracey Wigfield (creadora), Shari Springer Berman, Robert Pulcini, Lang Fisher, Colman Domingo, Jeff Richmond, Oz Rodriguez. Guion: Tina Fey, Lang Fisher, Tracey Wigfield, Lisa Muse Bryant. Basada en la historia de Alan Alda. Reparto: Tina Fey, Colman Domingo, Steve Carell, Will Forte, Marco Calvani, Kerri Kenney-Silver y Erika Henningsen. Música: Jeff Richmond. Fotografía: Tim Orr. Productoras: Little Stranger, Universal Television. Distribuidora: Netflix.
Nos hallamos ante algo diferente. Las series de las plataformas de contenidos suelen apostar por un capítulo inicial, generalmente explosivo. Intrigas rápidas, dejando en ascuas al espectador cada diez minutos, y una sucesión de tramas enlazadas, destinadas a una maratón de cine compulsivo.
Four Seasons posee un ritmo deliberadamente pausado, cíclico y una atmósfera bien diseñada. Plantea una estructura inusual. Un viaje por cada estación, y la evolución de las relaciones de los personajes situadas por encima de los giros argumentales y habituales de entretenimiento, siempre muy simples. Su creadora, Tina Fey, renuncia voluntariamente a las herramientas efectistas del cine actual, recreando la película homónima de Alan Alda, producida en los años 80. Pero tomándola como inspiración, cambiando las situaciones, o, más bien, actualizando su realidad, aunque los dilemas de los personajes sean los mismos: crisis de pareja, secretos, inseguridades…
La premisa, adaptada de la película de Alda, es realmente sólida. Tres parejas de amigos de mediana edad, navegan a través sus relaciones, después de un divorcio inesperado, reuniéndose en vacaciones estacionales. Tina Fey ha creado una serie para saborear, no para devorar. Siempre con un tono de comedia, que prioriza la autenticidad sobre el impacto efectista o del chiste fácil. Cada episodio es visualmente deslumbrante, con localizaciones idílicas, acompañadas de la música de Vivaldi para cada estación del año. Diálogos brillantes, cercanos al cine de Woody Allen, pero mucho más desenfadado y menos trágico. Las bromas son más verbales, irónicas y autoconscientes que físicas o absurdas. Incluso en los momentos más emotivos, hay un filtro de ironía que evita caer en el sentimentalismo barato.
Además, esta serie cuenta con un gran reparto que aprovecha cada frase y cada guiño, existiendo evidente y grata complicidad entre los actores, sobresaliendo y destacando a Tina Fey, Colman Domingo y Steve Carell.
El éxito comercial de esta gran serie puede ser limitado, precisamente porque es una historia sobre personas, no sobre tramas, y justamente eso la convierte en una propuesta valiosa y distinta, dentro del catálogo de las plataformas de streaming.








