El desprendimiento de una placa de nieve sorprendió a un grupo de seis personas que practicaba esquí de montaña; dos lograron salir ilesas y dieron la alarma
El grave alud registrado este lunes en el pico Tablato, por encima del Balneario de Panticosa, se ha saldado con tres personas fallecidas —dos varones y una mujer— y una cuarta herida leve, según han confirmado fuentes oficiales del Gobierno de Aragón y del Gobierno de España. El suceso tuvo lugar en torno a las 13.00–13.15 horas, cuando un grupo de seis personas practicaba esquí de montaña en esta zona pirenaica del término municipal de Panticosa.
La Guardia Civil ha facilitado a última hora la identidad de las personas afectadas por el alud. Han fallecido una mujer de 36 años, natural de Zaragoza; un hombre de 55 años, vecino de la comarca de la Hoya de Huesca; y otro varón de 48 años, vecino de Irún (Guipúzcoa). Los cuerpos han sido trasladados por los servicios funerarios al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza, donde se practicarán las diligencias correspondientes.
Asimismo, una mujer de 29 años, vecina de Ordizia (Guipúzcoa), resultó herida leve y fue evacuada en ambulancia medicalizada del 061 al Hospital San Jorge de Huesca. Los otros dos integrantes del grupo, dos hombres de 60 y 51 años, vecinos de Ordizia (Guipúzcoa) y Zaragoza, respectivamente, resultaron ilesos.
El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, explicó que el aviso se recibió poco después de producirse la avalancha, gracias a que dos de los integrantes del grupo lograron salir ilesos. Uno de ellos pudo dar la alarma y ubicar con bastante precisión el lugar del accidente, lo que resultó clave para la rápida activación del dispositivo de emergencia. Según detalló, el grupo se encontraba realizando actividad invernal en la ladera del Tablato, a una altitud aproximada de 2.200 m.
El alud fue provocado por la fractura de una placa de nieve, que generó un deslizamiento largo de hielo y nieve ladera abajo, arrastrando a parte del grupo. De las seis personas que se encontraban en la zona, cuatro se vieron afectadas directamente por la avalancha.
Los tres fallecidos murieron en el lugar del accidente. El médico que forma parte habitualmente de los dispositivos de rescate de montaña de la Guardia Civil certificó el fallecimiento tras concluir las labores de búsqueda. En las tareas de rescate intervinieron efectivos de los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil de Panticosa, Jaca y Huesca, con apoyo de guías caninos y del helicóptero de la Unidad Aérea de Huesca, que realizó continuos desplazamientos para el traslado de personal y material especializado. El operativo se mantuvo activo durante varias horas, dada la complejidad del terreno y de las condiciones en altura.
Las autoridades han subrayado que el accidente se produjo en un contexto típico de riesgo invernal en alta montaña. Aunque la cantidad total de nieve no era excepcional, las condiciones de frío y las sucesivas nevadas favorecieron la formación de placas de viento, un factor de riesgo habitual en este tipo de terrenos. Según las primeras valoraciones, las víctimas no quedaron completamente enterradas, y el fallecimiento se produjo como consecuencia del arrastre y los impactos, mientras que la mujer herida quedó semienterrada, lo que facilitó su localización con vida.
Fernando Beltrán insistió en el mensaje de prudencia y prevención, recordando que “el riesgo cero no existe en la montaña”, incluso cuando se va bien equipado o las condiciones pueden parecer razonables. Reiteró la necesidad de consultar siempre la información meteorológica y los boletines de riesgo de aludes antes de realizar actividades invernales, así como de extremar las precauciones en escenarios donde pueden producirse fracturas de placas de nieve, como la que originó este trágico accidente.
