Dos jacetanos se reencuentran tras ocho años para rodar un corto de freeride en los Dolomitas
El silencio blanco del macizo del Sella lo ocupaba todo en esa primera mañana de aventura, mediado el mes de marzo en los Dolomitas italianos. La góndola trepaba hacia las cotas más altas y, dentro, Thomas Rich y Alex Miguel apenas hablaban. “No hizo falta decir mucho —recuerda Alex—. Solo miramos por la ventana y supimos que estábamos donde queríamos estar”. Ocho años después de su último viaje juntos, por fin coincidían en una montaña. Lo que empezó como “un reencuentro pendiente” terminó convirtiéndose en Reunión, un corto de 14 minutos que resume cinco días de freeride en uno de los escenarios más espectaculares de Europa. “La idea era simple —dice Thomas—: volver a estar juntos y contar la experiencia”. La pieza, nacida como excusa para verse, acabó premiada en Castellón y ya rueda camino de otros festivales de cine de montaña.
Thomas (Berdún, 33) vive la mayor parte del año en Davos (Suiza), donde ejerce como instructor de snowboard y esquí. En verano trabaja en Lenzerheide construyendo senderos para bicicleta de montaña. Alex (Canfranc Estación, 32), profesor TD3 —máxima titulación en España—, imparte cursos y grupos de freeride en el valle del Aragón. Se conocieron en el IES Pirineos, pasaron juntos inviernos y veranos y compartieron viajes y piso. Durante años se repitieron esa promesa que la vida suele aplazar. “Decíamos ‘hay que hacer un viaje’, pero nunca coincidían los calendarios”, admite Thomas. “Esta vez nos lo tomamos en serio: buscamos una fecha y la bloqueamos”, añade Alex.
La propuesta salió de Suiza, vía mensaje: Dolomitas, macizo del Sella. “Tenía ese lugar clavado en la cabeza desde hacía tiempo. Quería ir sí o sí”, cuenta Thomas. “Y cuando se lo propuse a Alex, dijo que sí en diez segundos”. No irían solo a esquiar y bajar canales: irían a grabar su aventura. El proyecto se financiaría en parte gracias al resultado audiovisual, útil para mostrar el nivel técnico y para dar retorno a sus patrocinadores. Thomas llega respaldado por Rehall, Raven Pro, Swany y SunGod (@thomasrich._). Alex cuenta con Rehall y Racha Freeski Shop (@alexmiguel_freeski). “Si grabábamos algo sólido, siempre hay marcas y festivales interesados. Pero primero era para nosotros”, resume Alex.

Thomas Rich con su tabla en los Dolomitas, en una imagen facilitada por los autores de Reunión.

Alex Miguel cargando con sus esquís durante la aventura en los Dolomitas, en una imagen facilitada por los autores del corto.
Un reencuentro convertido en película
Reunión (Epic Dolomites Adventure in 4K) no es un film de gran producción. Es un trabajo hecho a pulso, con cámaras de acción y réflex, drones, radios, trípodes livianos y mochilas que superaban los 30 kilos entre el material técnico y de grabación. “No teníamos equipo detrás: solo nosotros, la montaña y lo que pudiéramos cargar”, explica Thomas. Cada descenso era un ejercicio doble: bajar y registrarlo. “Había que pensar en el trazado, pero también en el plano. A veces guardabas energía para poder volar el dron desde abajo”, dice Alex.
El escenario impone. El Sella es un laberinto vertical donde el remonte te deja cerca de 3.000 m de altitud. En la parte alta, no hay pistas ni balizas: solo hielo, rocas que impresionan a simple vista y unos canales inclinados con desniveles de hasta 40 grados, llegando a los 50 y 60 en puntos concretos. “Desde arriba parece una hoja caída con nervaduras: cada canal es una posibilidad… o un callejón sin salida”, describe Thomas. Las líneas que grabaron bajaban entre 500 y 800 m de desnivel, largas y técnicas. “Con estos grados de inclinación, la mente trabaja más que las piernas”, reconoce Alex. “Si fallas, no hay margen”, sentencia.
Nevó días antes y el manto estaba fresco. Una capa fina, buen agarre y sin huellas marcadas. “Era el sueño del freerider: nieve limpia y estable”, recuerda Thomas. Pero cada descenso exigía aplicarse con meticulosidad: revisar las fotos y estudiar los posibles rápeles y las alternativas para salir con crampones si la línea de bajada se cerraba. “El freeride no es improvisar; improvisas dentro de lo preparado”, resume Alex. El dron fue, cuando se podía, un ojo adelantado; otras veces mandaba la intuición.

El Sella es un laberinto vertical donde el remonte te deja cerca de 3.000 m de altitud. En la parte alta, no hay pistas ni balizas. THOMAS RICH y ALEX MIGUEL
Deportivamente exigente, humanamente valioso
La diferencia técnica los complementa a ambos. “Thomas con la tabla tiene agilidad en embudos estrechos. Yo con esquís tengo más control en el hielo”, explica Alex. Una tabla ofrece maniobrabilidad; un solo canto exige precisión quirúrgica, mientras que los esquís facilitan el agarre y la parada, pero en ciertos canales se vuelven torpes. “Hubo líneas que él veía claras y yo no; y otras que yo quería bajar y él prefería analizar más”, dice Thomas. La clave fue la confianza. “Si uno dudaba, no se bajaba. Punto. Ningún video vale una vida”, afirma Alex.
El primer día, golpe duro: el dron de Alex se estrelló. “Fue un “crack” que dolió más que una caída”, bromea. Lo encontraron gracias al segundo dron, pero quedó dañado y la pérdida les obligó a reorganizar todo el sistema de grabación: volar, posar el aparato en un punto seguro, continuar desde abajo, reutilizar las secuencias con cámaras de casco y repartir el trabajo para no perder metros de descenso. Lo que en otros rodajes requeriría un equipo completo, aquí lo resolvieron entre los dos, con calma, las radios para comunicarse y una mezcla de paciencia y prudencia. “A veces había que elegir entre la toma perfecta o la bajada perfecta”, recuerdan. “Lo fácil hubiera sido dejar de grabar y dedicarnos a bajar. Pero el proyecto era contar el viaje, no solo hacerlo”, insiste Thomas.
Las noches eran para revisar el material, cargar las baterías, planificar la jornada y recortar el metraje. A la vuelta, el trabajo se multiplicó. Thomas asumió la edición final —horas y horas de material que terminó destilando en catorce minutos— y el resultado se publicó en su canal de YouTube. La pieza, que sobrecoge al ver una capacidad casi innata para bajar por canales imposibles y grabarlo al mismo tiempo, no ha tardado en encontrar un público que ha quedado fascinado con unas imágenes que cortan la respiración. Ha recibido ya un premio en Castellón y está pendiente de concurrir a otros festivales de montaña como los de Huesca, Gijón y Andorra. En Jaca se proyectó en La Casa de la Montaña, espacio montañero convertido en lugar de encuentro para quienes viven la nieve como parte de su vida. También viajó a Bilbao y Barcelona, con amigos, aficionados y marcas acompañándolos. “Verla con gente en la sala fue casi más emocionante que grabarla”, confiesa Thomas.

Las líneas que grabaron bajaban entre 500 y 800 m de desnivel, largas y técnicas. THOMAS RICH y ALEX MIGUEL
Volver a reunirse para volver a bajar
Quizá lo más valioso de Reunión no sean las pendientes, las cámaras de grabación ni el dron que no sobrevivió al primer día, sino algo más sencillo: volver a compartir la nieve. A reencontrarse donde todo empezó para ellos: en la montaña, ese terreno donde las palabras sobran y basta un gesto, un vistazo al compañero o el sonido del “clac clac” de las fijaciones para saber que llega el momento. Donde un silencio en la góndola contiene más que una conversación entera en un bar. “El primer silencio juntos en la cabina fue como volver al instituto,” bromea Alex.
Al terminar el viaje, los dos volvieron a sus rutinas: Davos y Lenzerheide para Thomas, el valle del Aragón para Alex. Pero algo quedó fijado. No como promesa grandilocuente, sino como una idea sencilla y firme: volver a hacer, al menos una vez al año, otro viaje juntos. Ya están mirando mapas, donde empiezan a dibujarse algunos nombres: Georgia, Noruega, líneas nuevas en los Alpes… Depende de la nieve, del tiempo, del trabajo y de que la vida permita otra reunión. Si se da, habrá segunda parte. De lo que están ambos seguros es de que este viaje no ha sido suficiente. “El cuerpo pide más y la cabeza también. Esto es solo el principio,” asegura Thomas. “Si algo enseña la montaña es que siempre hay otra línea por descubrir”, remata Alex.

Ocho años después de su último viaje juntos, Alex y Thomas por fin coincidían en una montaña. ALEX MIGUEL y THOMAS RICH
Dónde ver Reunión y seguir a sus protagonistas
- Corto documental: REUNION – Epic Dolomites Adventure in 4K, 14 min.
YouTube (canal thomasrich._) | Buscar: Reunion Dolomites Thomas Rich
- Thomas Rich — snowboard (Berdún): Instagram / YouTube → @thomasrich._ | Rehall · Raven Pro · Swany · SunGod
- Alex Miguel — esquí (Canfranc Estación): Instagram / YouTube → @alexmiguel_freeski | Rehall · Racha Freeski Shop