El Salón de Ciento reúne a escolares, cargos públicos y representantes del Estado en el acto institucional del 6 de diciembre

El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, durante su intervención inicial. EL PIRINEO ARAGONÉS
El Ayuntamiento de Jaca ha celebrado este sábado el Día de la Constitución Española con un acto institucional en el histórico Salón de Ciento de la casa consistorial, que ha llenado prácticamente su aforo con la presencia de autoridades civiles y militares, representantes de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, responsables de las instituciones aragonesas en la ciudad, miembros de la Corporación municipal, alumnado y profesorado de los centros educativos y numerosas familias. Presidiendo el salón, las banderas de Jaca, Aragón, España y la Unión Europea, junto al retrato del Rey Felipe VI, y la participación musical del Orfeón Jacetano, encargado de abrir la ceremonia y de clausurarla con la interpretación de Imagine, de John Lennon.
En su intervención inicial, el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, recordó el “valor de la democracia, la fuerza de la unidad y el compromiso con la libertad y la justicia” que simboliza la jornada, y definió la Constitución de 1978 como “el pacto que hizo posible que España avanzara hacia un futuro de convivencia, respeto y pluralidad”, más allá de ser “solo un texto jurídico”. Subrayó el papel de los llamados padres de la Constitución como “héroes de la Transición” por haber centrado sus esfuerzos en el consenso y en “valorar lo que más les unía como españoles que lo que les separaba como personas”, e invitó a tomar su ejemplo: “Seamos hijos de la Constitución y no de la Guerra Civil”, señaló.
Serrano puso un acento especial en la presencia de los más jóvenes, a quienes se dirigió como “presente y futuro de esta ciudad”, al considerar que, al leer los artículos de la Carta Magna, daban voz “a los principios que sostienen nuestra vida en común”. Aprovechó también para reconocer la labor del profesorado, al que atribuyó una responsabilidad clave en la transmisión de los valores constitucionales desde “la neutralidad y la pluralidad, sin adoctrinamientos políticos, primando el respeto del que piensa diferente”. En el mismo sentido, agradeció el trabajo cotidiano de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cuyo servicio ejemplar, dijo, recuerda que “la Constitución también se defiende con responsabilidad y entrega”.
El alcalde defendió la Constitución como un marco que “nos une en la diversidad” y que sustenta “un proyecto común: el de una España democrática, plural y abierta al mundo”, pero advirtió al mismo tiempo de los riesgos de “quebrantos” o “interpretaciones erróneas” de la Carta Magna que puedan poner en peligro la estabilidad y la unión del país. “La democracia se fortalece con el respeto a la ley y se debilita con actitudes sediciosas que buscan dividir lo que tanto esfuerzo costó construir”, afirmó. En este punto, fue explícito al asegurar que “la corrupción y la amnistía no son compatibles en un Estado de Derecho” y reivindicó que la separación de poderes debe ser “inalienable”. “Defender la Constitución es defender la convivencia, la paz y el futuro de todos”, resumió.
La voz de los jóvenes y de la ciudadanía
Tras el discurso inicial, el acto se articuló en torno a la lectura pública de distintos artículos de la Constitución por parte de escolares de los colegios Monte Oroel, San Juan de la Peña y Escuelas Pías, la Escuela Infantil y los institutos Pirineos y Domingo Miral, junto a portavoces de los grupos municipales, representantes de las instituciones del Estado con presencia en Jaca y cargos de las Cortes de Aragón. Las primeras intervenciones se centraron en los principios generales del texto constitucional, recordando a los asistentes que España se constituye como un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, y que los partidos son expresión de ese pluralismo y “instrumento fundamental para la participación política”.
A continuación, se dio paso a los artículos dedicados a los derechos fundamentales y a las libertades públicas, con lecturas que subrayaron la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad y el respeto a la ley y a los derechos de los demás como fundamento del orden político y de la paz social. Se recordó la igualdad de todos los españoles ante la ley, “sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión u opinión”, así como la protección de la libertad y la seguridad personales, los límites a la detención preventiva, las garantías del procedimiento de hábeas corpus y el secreto de las comunicaciones, junto a la obligación de limitar el uso de la informática para salvaguardar el honor y la vida privada.
Los textos escogidos insistieron también en el bloque de derechos sociales que recoge la Carta Magna: el derecho a la educación —con una enseñanza básica obligatoria y gratuita—, el deber y derecho de trabajar en condiciones dignas y con una remuneración suficiente, la protección social, económica y jurídica de la familia y de los hijos, la salvaguarda de la salud pública mediante medidas preventivas y servicios adecuados, el acceso a la cultura y el fomento de la ciencia y la investigación, el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y la obligación de los poderes públicos de evitar la especulación del suelo, así como la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural. La lectura de estos artículos, entre la atención de los escolares y del resto de asistentes, puso de relieve la vigencia cotidiana de unos principios que afectan directamente a la vida de las personas.
Dimensión institucional
La dimensión institucional de la Constitución también estuvo presente en el acto, con pasajes dedicados al papel de las Fuerzas Armadas, a la misión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad como garantes de los derechos, libertades y la seguridad ciudadana, a la elaboración y aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, a la organización territorial en municipios, provincias y comunidades autónomas y a la autonomía municipal. En el turno abierto de intervenciones se incorporó igualmente la lectura del artículo 117, que recuerda que “la justicia emana del pueblo” y se administra en nombre del Rey por jueces y magistrados independientes, sometidos únicamente al imperio de la ley y sin tribunales de excepción, reforzando la idea de la separación de poderes que el alcalde había subrayado en su intervención.
En la parte final del acto, Carlos Serrano tomó de nuevo la palabra en un tono más distendido para agradecer la presencia de todas las personas que habían intervenido o asistido al acto, con una mención especial a los representantes del Gobierno de Aragón —la diputada autonómica Blanca Puyuelo y la directora de la Oficina Delegada—, a los padres, madres y abuelos que acompañaban a los niños y niñas y al propio Orfeón Jacetano. Cerró su intervención resumiendo el mensaje del Día de la Constitución en dos conceptos —“respeto” y “consenso”— como base de la norma fundamental y de la convivencia democrática.






















