La Policía Nacional ha ejecutado la expulsión de España de un hombre de nacionalidad marroquí, con numerosos antecedentes —principalmente por delitos contra las personas—, que fue localizado durante un control realizado por la Unidad de Controles Móviles de Canfranc en las proximidades de Candanchú. El hallazgo se produjo en el marco de las actuaciones que esta unidad desarrolla de forma habitual en las carreteras transfronterizas con Francia para reforzar la vigilancia y combatir la delincuencia en el entorno pirenaico.
Durante la identificación, los agentes comprobaron que al individuo le constaba una orden de expulsión dictada por la Subdelegación del Gobierno en Zaragoza, fruto de un expediente tramitado por la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras. Ante esta situación, se procedió a su detención y traslado inmediato a la Comisaría de la Policía Nacional de Jaca.
Desde estas dependencias, el Grupo de Extranjería gestionó su ingreso en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona, mientras continuaban las actuaciones necesarias para poder ejecutar la salida obligatoria del territorio nacional. Finalmente, el 20 de noviembre, agentes de la Policía Nacional —competentes en materia de extranjería, refugio y asilo— materializaron su expulsión a Marruecos.
Según fuentes policiales, este tipo de controles y actuaciones preventivas permiten detectar a individuos con reclamaciones en vigor y contribuyen a reforzar la seguridad en el área pirenaica, especialmente en los accesos a Francia.