El Gremio de Pasteleros Artesanos de Huesca impulsa una nueva edición del turrón solidario

Fotografía de familia con los participantes en el acto de Aspanoa en la casa consistorial. LAURA ZAMBORAÍN/AYUNTAMIENTO DE JACA
Jaca volvió a demostrar por qué se la considera una ciudad comprometida con las causas solidarias. El Ayuntamiento acogió este viernes la presentación del turrón de Aspanoa, una iniciativa promovida por el Gremio de Pasteleros Artesanos de Huesca cuya recaudación se destinará íntegramente a la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Aragón. Por primera vez, este acto salió de la capital oscense para celebrarse en la ciudad que, en palabras del alcalde, “sigue siendo una referencia provincial en compromiso social y tradición pastelera”.
El gerente de Aspanoa, Juan Carlos Acín, agradeció de forma reiterada el apoyo del gremio y de la ciudad, subrayando la importancia de vincular un producto tan navideño como el turrón con el espíritu familiar y solidario de estas fechas. “La Navidad es una época muy bonita y mezclarla con el turrón, que es la parte dulce de la familia, lo que se comparte, es lo más bonito que se puede hacer”, afirmó. Para Aspanoa, explicó, esta colaboración permite seguir investigando, mejorando la atención y acompañando a las familias que afrontan el diagnóstico de cáncer infantil. Cada año se notifican entre 35 y 40 casos nuevos en Aragón, de los que alrededor de una docena corresponden a la provincia de Huesca. En total, la entidad atiende a unas 200 familias en distintos momentos del tratamiento.
Acín incidió en el valor que tiene para la asociación acercarse a territorios como Jaca, donde existen familias vinculadas a Aspanoa que agradecen la cercanía y la visibilidad. “Para nosotros es un honor estar aquí”, dijo, remarcando la importancia de que la provincia entera sienta el proyecto como propio.
Un turrón hecho para gustar a todos
Este año, los pasteleros han elaborado un turrón de chocolate con leche y crema de avellanas, con una receta pensada para lograr un sabor “comercial, conocido y elegido con facilidad”, tal como explicó Jairo Vincelle, pastelero jaqués y presidente del gremio. La idea, añadió, era asegurar que el producto pueda gustar “a todo el mundo”, especialmente por su destino solidario. La caja del turrón ha sido diseñada por los niños que participan en los campamentos de la asociación en Almudévar.
La iniciativa involucra a unas 20 pastelerías de la provincia a partir de este fin de semana, entre ellas las tres históricas casas de Jaca que siguen colaborando año tras año (Echeto, La Suiza y Vincelle). “Para nosotros lo mejor es la unión entre pastelerías —subrayó Vincelle—: no vernos como competencia, sino como compañeros que suman”. Una filosofía que conecta con el relevo generacional que está viviendo el gremio en la ciudad y que, de acuerdo con el alcalde, “debería pervivir durante muchos años”.
Jaca, una ciudad que lidera desde la tradición
El alcalde, Carlos Serrano, destacó el orgullo que supone para la ciudad convertirse “hoy, aunque sea en el ámbito pastelero, en la capital de la provincia de Huesca”. Recordó que Jaca mantiene un sólido tejido asociativo y deportivo que demuestra cada año su compromiso con distintas causas solidarias y vinculó esta nueva iniciativa con esa identidad. “La dulzura de la gastronomía pastelera unida a la dulzura de los niños afectados por una enfermedad grave nos emociona a todos”, declaró.
El acto incluyó el testimonio de Paula, una niña jaquesa de 12 años que compartió su experiencia con la leucemia, así como la participación simbólica de los ciclistas Jorge Arcas y Pablo Castrillo, que intercambiaron maillots con Aspanoa. La presentación estuvo amenizada por un quinteto de la Escuela Municipal de Música, reforzando el ambiente cercano que envolvió la cita.
Un gesto sencillo para una causa que importa
El turrón solidario se ha consolidado ya como una costumbre navideña que suma la tradición gastronómica altoaragonesa y el apoyo y compromiso de toda la provincia hacia este tipo de acciones. La edición de este año, trasladada a Jaca, quiere ser también una forma de invitar a la ciudadanía a participar, recordando que cada compra contribuye de manera directa a mejorar la atención, la investigación y la calidad de vida de los niños y adolescentes que afrontan un proceso oncológico.
En palabras de Acín, “aquí estamos para agradecer”. Pero la iniciativa sugiere, además, que la dulzura de estas navidades puede transformarse en un apoyo real y tangible para quienes más lo necesitan en un momento tan delicado.






