
Regreso al futuro (Back to the Future, 1985)
Duración: 116 min. País: Estados Unidos. Director:Robert Zemeckis. Guion: Bob Gale, Robert Zemeckis. Reparto: Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Crispin Glover, Thomas F. Wilson, Marc McClure, Wendie Jo Sperber, George DiCenzo. Música: Alan Silvestri. Fotografía: Dean Cundey. Productoras: Universal Pictures, Amblin Entertainment.
Aún recordamos cuándo estrenaron este film en el cine Astoria, a 175 pesetas la entrada, regaliz rojo y un pequeño paquete de Peta Zetas. Volver a la sala de cine, para rememorar Regreso al Futuro, ha sido rejuvenecer, aunque no suceda en la misma sala, ese entrañable espacio, tan nuestro, donde aprendimos el amor por el séptimo arte. Inevitablemente, también nos provoca un impreciso sentimiento de nostalgia. Han pasado 40 años…
La productora no ha perdido ocasión para reeditarla y exponerla ante las nuevas generaciones que no la contemplaron, y todavía menos en la gran pantalla. Este film trascendió a lo cinematográfico, convirtiéndose en un fenómeno cultural y social que sigue manteniendo toda su vigencia. Robert Zemeckis, el director, maduró su creación durante mucho tiempo. No se precipitó, y hasta que no tuvo todo claro en su mente, tal como quería que fuera, no arrancó el proyecto. Fue rechazado por las productoras tradicionales en más de treinta ocasiones, hasta que Steven Spielberg, con su productora Amblin, reparó en él.
También hubo serios problemas para hallar a sus protagonistas. Michael J. Fox no fue la primera opción, debido a ser una estrella en la televisión con Enredos de familia y su alto caché. El inolvidable Doc ni leyó el guion cuando se lo presentaron. Christopher Lloyd (1938) se encontraba más centrado en el teatro que en el celuloide. Pero, al final, aceptó el proyecto, convirtiéndose en otro de los iconos de los 80. Ahora, nos parecería imposible que estos dos increíbles actores no hubieran sido los protagonistas.
El primer intento de título para la película fue Spaceman from Pluto (El astronauta de Plutón). Este film aúna ciencia ficción, comedia y música. Sobre todo, música, porque la icónica escena de Marty McFly, interpretando Johnny B. Goode, logró que muchos niños de aquella época buscaran esa canción. Lo curioso es que la escena casi no pasa el montaje final del director, pero en el último momento, y tras varias proyecciones con público de prueba, comprobaron que era la más aplaudida.
Imposible no olvidar al DMC DeLorean (1981), que toda una generación admiró como símbolo, y casi como un objeto sagrado. Poco más se puede añadir de esta historia, salvo que nos atrapó, en un salto del 21 de octubre de 1985 al 5 de noviembre de 1955.
Esperamos que algunos visionen de nuevo este título, y que las nuevas generaciones puedan admirar un film de tanta edad, porque de lo que sí tenemos certeza absoluta, es de que no habrá remakes. Porque sus guionistas, Bob Gale y Robert Zemeckis, no venderán jamás sus derechos.










