
Vista de la Solana desde Araguás del Solano, en una imagen de archivo. EL PIRINEO ARAGONÉS
En estos tiempos en que nuestros nombres quedan reducidos a números o códigos de barras hay que aclarar que la A-2605 es la carretera de la Solana que une los pueblos de la Vereda Oeste de Jaca con el Valle de Aísa. En estos tiempos en que nuestros pueblos son moneda de cambio para algunos políticos preocupados por la España vacía o vaciada en proporción inversa a sus bolsillos, hay que aclarar que esta carretera, pensada para unos burros y un tractor, no responde a una vía de comunicación de este siglo XXI en el que tienen que convivir despistados paseantes, rápidos corredores, frágiles ciclistas, hordas de motoristas, autobuses escolares, patrullas militares, maquinaria agrícola de gran tamaño, autocaravanas, camiones de suministro y servicios, furgonetas de reparto diario y nuestros vehículos particulares líderes en desgaste de neumáticos y suspensiones, según declaran los profesionales mecánicos y pagamos los habitantes de la Solana.
Creemos que después de tantas promesas incumplidas, después de esperar que tras aquella carretera de Oroel ya le tocaba a esta nuestra, después de tanto riesgo diario… ha llegado el momento de que nuestra reivindicación sea atendida y el Gobierno de Aragón aborde una intervención integral de esta carretera.
El lamentable estado de las comunicaciones por esta vía está a la altura (o bajura) de otros servicios de nuestros pueblos. Hace unos años la rotura de una tubería cortó el suministro del agua potable que nos llegaba desde Jaca y hubo que pasar urgentemente al plan B de la antigua toma que llega a Asieso a través de una infraestructura eléctrica.
Reivindicamos también una mejora en las redes e instalaciones de suministro eléctrico que pongan fin a los habituales apagones, cambios de tensión y alteraciones en las comunicaciones telemáticas. Pedimos un mayor apoyo a las instalaciones energéticas de autoconsumo en la Solana, quizás la mejor productora de energía solar de España.
Esperamos año tras año, legislatura tras legislatura, promesa tras promesa, partido tras partido (político), una inversión general en la pavimentación de nuestras calles, la mayor parte de ellas realizadas en colaboración con los propios vecinos en los años 60-70 del siglo pasado.
Necesitamos una mejora de nuestros servicios habituales básicos, mejorando también los cauces de comunicación con el Ayuntamiento de Jaca para ser más rápidos y eficientes en la reparación de averías, desbroces, limpiezas, alumbrado, recogida de enseres, etc. Y creemos que merecemos conocer los criterios que se usan para priorizar obras e inversiones y transparencia en el gasto por cada partida y pueblo.
Estamos cansados de escuchar el orgullo con el que se habla de Jaca y sus 33, 34 o 35 pueblos, pero si además nos dieran un poco de cariño en forma de compromiso real, atendiendo más a nuestras propuestas y quizás menos a sus ocurrencias, todo iría mejor.
No se puede decir que el Ayuntamiento de Jaca tenga sus pueblos abandonados, no se puede negar una mejora significativa de su calidad de vida en las últimas décadas, no se puede olvidar el esfuerzo de los propios vecinos en mantener ese patrimonio natural y cultural del que luego todos disfrutamos, pero los pueblos quieren llegar también a la modernidad. Queremos que nuestros hijos puedan y quieran vivir aquí con la misma dignidad que en la calle Mayor de Jaca. Vamos a ir unidos a la manifestación del 25 de octubre por la dignidad de la montaña; lo haremos tras una pancarta que recordará que, a pesar de su lamentable estado, la A2605 sigue uniendo a la gente de Asieso, Guasillo, Banaguás, Abay, Caniás, Novés, Araguás del Solano, Ascara, Las Tiesas, El Fraginal, Sinués, Esposa, Aísa y Jaca. Sabiendo que además de la carretera también nos unen nuestros problemas y nuestras demandas.
Ya están los de los pueblos con la monserga de siempre y las administraciones con esa sordera parcial. Todo tiene cura.