La hospedería del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña volvió a abrir sus puertas este mes de octubre, después de siete años cerrada y de una reforma integral impulsada por el Gobierno de Aragón para relanzar la Red de Hospederías. La novedad no es solo arquitectónica u operativa: la gestión adopta un modelo integral con vocación social, adjudicado a la empresa oscense de inserción Asceal Inserta, que unifica la explotación de la hospedería, la restauración (cafetería y restaurante) y la gestión de las visitas guiadas a los dos monasterios —el Viejo y el Nuevo— y al resto de instalaciones del enclave. El proyecto comienza con 20 empleos en su primer año, de los cuales el 30% se reserva a personas en riesgo de exclusión o con discapacidad. “Es patrimonio, es turismo… y es, además, un proyecto social”, subrayó el presidente de Aragón, Jorge Azcón.