Ante la sorpresiva marcha de la comunidad de monjas benedictinas del Real monasterio de Santa María de Santa Cruz de la Serós en Jaca, creo obligado compartir ciertos aportes del análisis histórico y arqueológico del monumento desocupado, para conocimiento del ciudadano en general y de las diversas partes implicadas en su futuro, que han de decidir su vulnerable destino y que adolecen de algunas informaciones básicas sobre el mismo.