El proyecto no es un fin en sí mismo, sino una palanca para mejorar la calidad de vida y atraer vecinos

Un momento de la visita del diputado Jorge Pueyo, que fue recibido en Artieda por el alcalde Luis Solana y miembros corporativos de Chunta Aragonesista. CHA
La comunidad energética local de Artieda —integrada por el Ayuntamiento y 35 socios— está en marcha desde mayo y ya registra ahorros medios de en torno al 30% en la factura eléctrica, gracias a la producción fotovoltaica instalada en la cubierta sur del polideportivo. Además, el colectivo prepara un estudio para optimizar los sistemas de calefacción con el fin de incrementar el ahorro energético y reforzar su apuesta por la sostenibilidad.
El modelo, basado en el autoconsumo y la generación distribuida, permite que familias, pequeñas empresas y el propio consistorio compartan la energía producida localmente, reduciendo la dependencia del sistema centralizado y favoreciendo beneficios ambientales y económicos en el municipio. Desde el Ayuntamiento subrayan que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de desarrollo local y fijación de población.
Este viernes, 3 de octubre, el diputado de Chunta Aragonesista y portavoz adjunto del Grupo Plurinacional Sumar en el Congreso, Jorge Pueyo, visitó Artieda acompañado del alcalde, Luis Solana, y de responsables orgánicos de CHA para conocer de primera mano el funcionamiento de la comunidad energética y otras iniciativas municipales. Pueyo calificó a Artieda de “municipio ejemplar por su compromiso social y su apuesta por el desarrollo sostenible y el asentamiento poblacional”.
Durante la visita, el diputado destacó “la importancia de apostar por la creación de comunidades energéticas” y puso como ejemplo el esquema artiedano: producción fotovoltaica en equipamientos municipales, reparto de energía entre socios y retorno inmediato en forma de ahorro. “Es bueno para las familias, para las pymes y para los ayuntamientos, y contribuye al desarrollo local”, afirmó.
Pueyo denunció, no obstante, las “trabas y dificultades” que —según dijo— afrontan estos proyectos por parte del “oligopolio eléctrico”. En el caso de Artieda, señaló que desde la instalación de las placas hasta la autorización de conexión a la red por parte de Endesa transcurrieron tres años, un retraso que atribuyó a “un modelo centralizado, opaco y dominado por cinco grandes empresas que priorizan la rentabilidad por encima del derecho a una energía limpia, justa y accesible”. Sus críticas forman parte de un debate estatal sobre las condiciones de acceso y conexión para el autoconsumo compartido.
Una palanca para mejorar la calidad de vida y atraer vecinos
El Ayuntamiento remarca que el proyecto energético no es un fin en sí mismo, sino una palanca para mejorar la calidad de vida y atraer vecinos. En paralelo, se están rehabilitando dos viviendas públicas para destinarlas a alquiler asequible, que se sumarán a las cinco ya existentes. El programa establece rentas que aumentan progresivamente con los años para incentivar, llegado el momento, la compra de vivienda en propiedad y liberar así los pisos públicos para nuevos inquilinos.
En su recorrido, Pueyo visitó también una casa recientemente adquirida junto al Ayuntamiento, cuya intervención permitirá mejorar la accesibilidad al edificio consistorial y habilitar un espacio comunitario en los bajos. La actuación, integrada en la estrategia municipal de vivienda y servicios, persigue reforzar la cohesión vecinal y consolidar el rejuvenecimiento del censo que Artieda viene experimentando en los últimos años.
Para el consistorio, la combinación de comunidad energética y parque público de vivienda constituye una vía concreta para fijar población en el medio rural: ahorro en suministros, energía renovable de proximidad y alquileres asequibles que permiten a jóvenes y nuevos vecinos iniciar su proyecto de vida en el pueblo. “Artieda lo está consiguiendo”, subrayaron desde el equipo municipal tras la visita.