25 AÑOS
Septiembre 2000

Antiguas piscinas del Paseo de la Cantera en una imagen de hace 25 años. EL PIRINEO ARAGONÉS
La prolongación del Paseo de la Cantera desde las antiguas piscinas municipales hasta el arranque del Camino del Monte Pano, por debajo del Rompeolas, permitirá recuperar una panorámica sobre el valle del río Aragón actualmente desconocida para el peatón, además de dar una continuidad al Camino de Santiago a su paso por este extenso espacio verde.
La comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Jaca adjudicó la pasada semana a la empresa Ibersilva, S.A. la ejecución de las obras de prolongación por un importe en torno a los 17,8 millones de pesetas. La intervención, que se llevará a cabo próximamente, cuenta con una ayuda de 13 millones de pesetas con cargo al Plan de Obras de 2000 de la Diputación Provincial de Huesca; el resto, unos 5 millones, será aportado directamente por el Ayuntamiento.
El proyecto de ampliación del Paseo de la Cantera se integra en una operación para recuperar la cornisa de Jaca sobre el valle del río Aragón a su paso por la localidad.
Para ello, será necesario llevar a cabo una labor de desbroce previo en la media ladera que discurre entre el actual paseo y el Camino del Monte Pano, así como de adecuación y nivelación del entorno para conseguir la prolongación de la senda peatonal a lo largo de todo el trazado propuesto.
Uno de los principales problemas que presenta esta intervención es el cruce de la carretera Jaca-Aísa, ya que ésta corta la continuidad del camino en el punto en el que ambos coinciden. Para salvar el desnivel existente se habían previsto dos opciones.
Una, que finalmente ha quedado descartada por su elevado coste, era construir una pasarela peatonal que salvara el desnivel existente, respetando al gálibo necesario para la propia circulación de la carretera. La opción que se va a desarrollar consiste en cruzar a nivel de la carretea y ascender o descender a la cota de la plataforma de las piscinas mediante una rampa y/o escalera.
En este sentido, se ha diseñado un paso peatonal en la intersección del camino con la carretera de Jaca a Aísa, y se contempla además un trayecto alternativo desde el camino de las piscinas sin barreras arquitectónicas.
Esta solución, aunque más económica tiene el impedimento de que la seguridad de los peatones no está plenamente garantizada, ya que a pesar de que se reforzará la señalización y las medidas de prevención en la zona, será inevitable que el viandante cruce por la calzada rodada.
Por la zona de las piscinas, el nuevo camino discurrirá en paralelo al borde más exterior, pero dentro de la parcela actual, es decir, que se aprovecha parte del área verde y arbolado del solar para incorporarlo a la senda. En este punto se construirá un cerramiento que aísle el camino de las piscinas propiamente dichas. Aquí se plantean miradores desde el borde de la parcela sobre el valle del río Aragón, una vez que se acometa también una profunda labor de desbroce en todo el talud que separa esta área elevada con la carretera de Aísa.
El tratamiento del camino en lo referente a pavimentación y urbanización se proyecta siguiendo los patrones actuales, sin introducir elementos que rompan con el carácter de mirador paisajístico y natural del Paseo de la Cantera.
El firme previsto será de tierra compactada, y el camino estará protegido por una barandilla que dé seguridad al peatón y le permita disfrutar de las vistas sobre la vega del río. El trazado estará iluminado y las conducciones de servicio (líneas tele-fónicas, eléctricas, etc.) serán enterradas.
También se instalará mobiliario urbano (bancos y papeleras), siguiendo el estilo existente.
