España logra el oro por en equipos en hombres, con el segundo puesto de Manuel Merillas y el tercero de Andreu Blanes, y la plata en mujeres con la pata de Sara Alonso

Podio femenino del Short Trail, integrado por Tove Alexandersson (imagen central), Sara Alonso (izqueda) y Naomi Lang (izquierdazos). CANFRANC PIRINEOS
Segunda jornada del Campeonato del Mundo de Carreras de Montaña y Trail Running y segundo golpe sobre la mesa de Canfranc: el Short Trail —calcado al mítico Maratón Canfranc-Canfranc— coronó a Frédéric Tranchand y Tove Alexandersson tras dos exhibiciones en terreno grande y técnico, con ambiente de días históricos en el Pirineo aragonés.
El francés impuso ley desde la primera gran subida a La Moleta (2.572 m). Compartió el inicio con Stian Angermund —doble campeón que perseguía un tercer título— y con Manuel Merillas, referencia española y antiguo vencedor del Canfranc-Canfranc. En el vertiginoso descenso hacia Canal Roya soltó amarras y llegó con más de un minuto de renta. A partir de ahí, gestionó, atacó en el último collado y no dejó que nadie se le acercara a la cinta. Oro y récord de recorrido con 4:42:10. Merillas, que conoce estos senderos “donde creció como corredor”, fue plata con 4:45:33; completó el podio Andreu Blanes (4:51:52) y muy cerca, cuarto, Alain Santamaría (4:55:48).
“Hoy me sentí genial desde el inicio… ataqué con decisión en el descenso de La Moleta”, explicó Tranchand, aún con el pulso alto, tras reconocer un amago de calambre en el tramo final que no alteró su plan. Merillas, por su parte, subrayó el valor sentimental del escenario: “Viví aquí seis años y volver para el Mundial es especial; como equipo, hicimos lo que habíamos trabajado”. Blanes cerró la radiografía española: “Subimos de distancia, nos preparamos a conciencia… y sabíamos que teníamos un gran equipo”.
La actuación coral tuvo premio mayor: oro por equipos masculino para España con un acumulado de 14:33:13, por delante de Francia (14:43:29) e Italia (14:53:33). Una clasificación que certifica el punto competitivo del bloque nacional en una maratón con 3.000 m positivos que mezcla subidas sostenidas, descensos técnicos y un tramo final de gestión de fatiga pura.




Fréderic Tranchard, en el centro de la imagen, junto a Manuel Merillas y Andreu Blanes, podio masculino de Short Trail, y los corredores entrando en la meta de Canfranc (Tranchard, Merillas y Blanes). CANFRANC PIRINEOS
Tove Alexandersson se supera a sí misma
El libreto femenino tuvo nombre propio desde el kilómetro uno. Tove Alexandersson, que hace tres semanas ya había dejado el récord del Canfranc-Canfranc en 5h 38 m pese a una caída seria, salió a ritmo de misión. Coronó La Moleta con más de tres minutos, amplió a 22 en Candanchú (km 28) y, cuidando cada apoyo en los descensos, firmó una victoria incontestable en 5:04:20: nuevo récord del circuito y título mundial con autoridad.
“La última vez me caí; hoy fui más cuidadosa bajando. Al principio me noté algo lenta subiendo a La Moleta, pero fue una gran carrera y disfruté el recorrido”, resumió la sueca antes de recibir el abrazo de su equipo. Detrás, la pelea fue de fotograma a fotograma: la británica Naomi Lang se colocó segunda tras el primer descenso; Sara Alonso apretó, la adelantó antes de Estiviellas y defendió la posición hasta meta para colgarse la plata con 5:38:15, solo 39 segundos por delante de Lang (5:38:54). “Fue una lucha dura… en el último adelantamiento metí un cambio para que no me cogiera en la bajada final”, explicó la guipuzcoana. “Pensé que podría atraparla en la última bajada, pero no me dio opción”, concedió Lang.
En la general femenina por naciones, Suecia coronó la jornada con el oro (17:14:42), España fue plata (17:29:04) y Francia completó el podio (17:55:55), una foto que refleja la profundidad de plantillas y la capacidad de adaptación a un trazado de pura montaña.



Tove Alexandersson, Sara Alonso y Naomi Lang, entrando en meta. CANFRANC PIRINEOS
El Short Trail repitió el guion del maratón canfranqués: arranque con 1.500 m de desnivel positivo hasta La Moleta; descenso rápido y técnico al valle de Izas; de nuevo hacia arriba, un kilómetro vertical a La Raca; travesía por Astún y Candanchú; y, para rematar, Loma Verde y la base del Aspe antes del collado de Estiviellas y ese descenso final por las 122 zetas que, hoy, también guardarán memoria de campeones del mundo. Un recorrido que aúna belleza alpina y dureza honesta, sin margen para despistes.
Más allá de los cronómetros, Canfranc se apuntó otra foto de época: público repartido por collados y vaguadas, voluntarios multiplicándose en controles y un pasillo final que empujó a los podios masculino y femenino. La sensación —compartida por técnicos y corredores— es que el Mundial ha encontrado en este valle un escenario con carácter propio.
Con las coronas del Uphill y del Short Trail ya repartidas, el campeonato entra en su segunda mitad: mañana, sábado 27 (7.00), turno para el Long Trail; el domingo 28, Classic y U20 desde las 8.15. Canfranc sigue en marcha y el Pirineo, estos días, se escribe en mayúsculas.



Galería de imágenes de José Miguel Muñoz con los tres primeros de la clasificación masculina. JOSÉ MIGUEL MUÑOZ






Galería de imágenes de Rubén Fueyo en los primeros kilómetros de la competición. RUBÉN FUEYO















