Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

El cuarto y último taller del ciclo Oportunidades de la bioeconomía para el territorio, organizado por BioPirineo, evidencia el potencial de la transformación y comercialización de PAM en el medio rural

En Jasa, se presentaron dos experiencias de la provincia de Huesca: Savia Íbera y Karicia. BIOPIRINEO

La puesta en valor de las plantas aromáticas y medicinales (PAM) como recurso estratégico para generar economía, empleo y desarrollo sostenible centró la última sesión del ciclo Oportunidades de la bioeconomía para el territorio, celebrado en Jasa y promovido por el proyecto BioPirineo. El encuentro mostró, con ejemplos concretos, cómo la combinación de tradición e innovación abre nuevas vías de negocio en los municipios de montaña.

El taller, titulado Iniciativas locales de comercialización de plantas aromáticas y medicinales, fue dinamizado por Inés Pérez Lamuela (CITA Aragón), quien orientó la jornada hacia las posibilidades reales de transformación y comercialización en entornos rurales. Para ello se presentaron dos experiencias de la provincia de Huesca: Savia Íbera, pequeña destilería artesana de aceites esenciales e hidrolatos, y Karicia, marca de cosmética natural que investiga y desarrolla fórmulas propias con materias primas de proximidad, entre el Pirineo y los Monegros.

“Nuestros productos se formulan teniendo en cuenta el mundo mineral, los ciclos lunares y la alineación de los planetas para aportar al producto una energía”, explicó José Abizanda, creador de Karicia, subrayando la necesidad de “tratar y cuidar a las plantas con un nivel de consciencia”. Por su parte, Kurt Michael Arruda, de Savia Íbera, llamó a reforzar el tejido productivo: “Faltan muchas más empresas para poder sostener todo lo que queremos crecer. Trabajamos con lo que podemos”.

Además de conocer procesos de recolección, destilación y aromaterapia, los asistentes abordaron la producción de cosmética natural y modelos de valor añadido ligados a las PAM, favoreciendo el intercambio entre agricultores, emprendedores y técnicos, y consolidando una red de impulso rural en Los Valles Occidentales.

Con esta cita, BioPirineo cierra un ciclo que, entre mayo y septiembre de 2025, ha recorrido diversas áreas de la bioeconomía con experiencias reales de negocio local: bioenergía y biochar (mayo), micología (junio), ganadería extensiva de montaña (julio) y, finalmente, plantas aromáticas y medicinales (septiembre). Un itinerario formativo y práctico que deja como balance la constatación de que la bioeconomía puede ser un vector de futuro para los pueblos de montaña cuando se conecta con el territorio y su conocimiento tradicional.

No Comments Yet

Comments are closed