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El Ayuntamiento de Jaca sometió a información pública el expediente de GRHUSA del 5 al 19 de septiembre

Instalaciones de Valentia en una imagen de archivo. EL PIRINEO ARAGONÉS

El proyecto de construcción de una planta de compostaje en Martillué, promovido por la empresa Gestión de Residuos Huesca S.A. (GRHUSA), ha estado en información pública durante quince días naturales, tras el edicto firmado por el Ayuntamiento de Jaca con fecha 4 de septiembre. El trámite se abrió el día 5 y concluyó el 19 de septiembre, plazo en el que los interesados pudieron presentar observaciones y alegaciones en el Área de Urbanismo, Obras, Servicios y Medio Ambiente del consistorio.

La instalación está prevista en la parcela 5030 del polígono 5, zona 4, junto a la carretera MC142, dentro del término municipal de Jaca. Según establece la Ley 11/2014, de Prevención y Protección Ambiental de Aragón, el procedimiento contempla la consulta del expediente y la participación de los afectados.

Alegaciones de Valentia en el último día del plazo

La apertura de este trámite motivó la respuesta inmediata de la entidad social Valentia, que registró sus alegaciones el pasado 19 de septiembre, coincidiendo con la fecha límite para hacerlo. La organización ha solicitado la reubicación urgente del proyecto por su proximidad al centro Ignacio Claver, situado en Martillué, donde residen 39 personas con discapacidad intelectual y otras 19 acuden de manera continuada.

El patronato, las familias y el equipo directivo de Valentia han manifestado de forma unánime su “rotunda oposición” a la ubicación elegida por GRHUSA. A su juicio, la cercanía de la planta de compostaje “representaría un perjuicio directo para residentes altamente vulnerables y para un centro que es patrimonio de Aragón y un referente social en el ámbito de la discapacidad”.

Riesgos para la salud y falta de información

La entidad subraya en una nota de prensa que la principal preocupación es la vulnerabilidad sanitaria de los usuarios del centro, “personas con dependencia y necesidades especiales que se verían afectadas por una instalación de estas características en su entorno inmediato”.

Además, Valentia denuncia la “falta total de transparencia” en el proceso. Asegura que durante los tres años transcurridos desde la aprobación inicial del proyecto no ha habido comunicación oficial y que el centro ha tenido conocimiento de los planes de forma informal apenas unos días antes de expirar el plazo de información pública.

El centro Ignacio Claver, además de su función residencial, desarrolla actividades de inclusión y sensibilización social. Recibe visitas escolares de distintos puntos de Aragón, participa en programas como Vacaciones en Paz para menores saharauis, acoge actividades de ASPACE y dispone del único albergue adaptado del Camino de Santiago.

Valentia advierte de que la instalación de la planta de compostaje en las inmediaciones “sería un error grave” y reclama que se busque “de manera urgente” otra ubicación que no comprometa la calidad de vida de sus residentes ni el valor social y comunitario del centro.

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