Participación histórica (73 federaciones, más de 1.600 atletas) y cinco modalidades en cuatro días; streaming multilingüe, cerca de 200 medios acreditados y un operativo con 400 voluntarios

Álex Varela, Fernando Sánchez y Helio Gesta de Melo, en la presentación del Mundial Canfranc Pirineos. YHABRIL MORO
La estación de Canfranc –tras su rehabilitación– se ha revelado como un icono que trasciende las fronteras pirenaicas para transformarse en un referente internacional, recuperada ahora como hotel de gran lujo y polo de atracción turística. Durante esta semana, ha realzado esa proyección exterior y se ha convertido durante esta semana en el corazón de un evento deportivo que ha puesto a la Jacetania y a todo Aragón en el centro del mapa. El Mundial de Montaña y Trail Running Canfranc Pirineos (24–28 de septiembre) abre una ventana global al territorio con cifras inéditas en la especialidad —récord de delegaciones y participación— y una repercusión mediática que, en palabras del alcalde de Canfranc, “es publicidad impagable” para el Pirineo aragonés. “Va a ser un Mundial histórico y va a ser en Canfranc”, subrayó Fernando Sánchez, antes de desgranar dos datos que dimensionan el impacto: casi 200 medios acreditados y publicaciones previas al comienzo alcanzando entre 700.000 y 800.000 personas por entradas registradas en las redes sociales. “Esto es poner a Canfranc, al Pirineo, en el mundo”, remató.
El efecto arrastre alcanza a Jaca, donde se hospedan gran parte de las delegaciones y se ha fijado la logística técnica del campeonato, con un movimiento económico evidente en hoteles, restaurantes y servicios, y una visibilidad internacional reforzada por retransmisiones en varios idiomas y una agenda cultural paralela. En lo local, el termómetro es inequívoco: “Hay un ambiente fantástico, multicultural, con mucho movimiento económico; la respuesta de corredores, federaciones y medios está siendo excelente”, resumió Sánchez.
El alcalde reivindicó además un mensaje de fondo: el valor tractor de lo rural. “Estamos en la culminación de una ilusión que empezó hace cuatro años en una localidad de 600 habitantes. Este Mundial demuestra que desde los pueblos pequeños se pueden alumbrar grandes proyectos si se trabaja en red y con apoyo institucional”. La estación internacional —“epicentro del Mundial”— proyectará al mundo la imagen del edificio y de unas montañas que, como recordó, “saldrán por todo el mundo”.
Sánchez quiso convertir la cita en un homenaje explícito a los 400 voluntarios: “Sin voluntarios prácticamente ninguna carrera podría hacerse”, dijo, enlazándolo con otra seña de identidad: un Mundial “con cierta sencillez, como somos la gente de la montaña”, pero al mismo tiempo perfectamente organizado y seguro. Las previsiones apuntan a frío y ausencia de lluvias, un escenario favorable para el desarrollo de las pruebas.
Como guiño visual de esta proyección global con raíz local, la organización ha querido dejar una estampa icónica: la amplia selección española posando con la Peña Oroel de Jaca al fondo, brazos en alto, una imagen de equipo, unida al territorio de acogida, que resume la ambición del campeonato.

La Selección Española que participa en el Mundial posando ante la Peña Oroel de Jaca. RFEA/JOSÉ MIGUEL MUÑOZ
“El evento más importante del año para esta especialidad”: World Athletics avala el salto de Canfranc
La presentación contó con el respaldo del council member de World Athletics (y presidente de la Comisión de Competiciones), Helio Gesta de Melo, que trasladó el apoyo de la federación internacional y de su presidente, Sebastian Coe, a una cita que definió como “el evento más importante del año para esta especialidad”. Subrayó el trabajo conjunto con WMRA, ITRA e IAU, y felicitó a Sarah Rowell por su reciente elección como presidenta de la WMRA. “Seguimos trabajando para atraer más apoyo institucional y patrocinio, de modo que los atletas tengan mejores condiciones de participación y respaldo”, subrayó.
Gesta de Melo puso números al récord: 73 federaciones miembro y más de 1.600 atletas inscritos, un máximo histórico en la corta vida del formato unificado del Mundial de Montaña y Trail. “Gracias por el apoyo, por la dedicación y por el trabajo esencial de los voluntarios”, cerró, en un reconocimiento que quiso compartir por todas las instituciones presentes.
Presentación oficial del mundial a los medios en la sala de prensa ubicada en el Canfranc Estación Royal Hideaway Hotel. YHABRIL MORO
De la Canfranc-Canfranc al mundo: recorridos, favoritos y el estándar más alto en juego limpio
El director del Mundial y de carrera, Álex Varela, hilvanó el capítulo deportivo con un anclaje emocional: “Este es un evento de voluntarios, de la gente del pueblo de Canfranc, que desde hace 19 años ha creído en esta carrera y la ha traído hasta aquí”. Recordó que la primera edición de la Canfranc-Canfranc data de 2007, y que el ADN de aquella prueba —dureza, verticalidad, técnica— impregna los cinco recorridos oficiales del programa.
El Mundial se articula en cinco modalidades: Uphill (subida vertical), Short Trail, Long Trail, Classic y Classic U20. La vertical enlaza desde el Hotel Santa Cristina hasta la cima de La Raca, un mirador privilegiado del valle al que se puede acceder en telesilla para vivir la llegada. El Short Trail (45 km, +3.700 m) condensa la esencia histórica de la Canfranc-Canfranc; el Long Trail (82 km, +5.500 m) recorre los valles más emblemáticos y se adentra casi 30 km en Francia, reivindicando el carácter transpirenaico de la sede; la Classic (14 km, +775 m) atraviesa el bosque replantado de Canfranc —un paisaje cultural ligado a la protección invernal de Los Arañones—; y la U20 (8 km, +400 m) pone el foco en la cantera, “el futuro inmediato del trail”.
En Uphill, Patrick Kipngeno (oro en 2021 y 2023) busca un triplete histórico, con Maude Mathys, Álex García Carrillo y Philaries Kesang entre los grandes nombres. En Short Trail, Stian Angermund persigue su tercer título consecutivo ante rivales como Thomas Roach y Luca del Pero, y un potente bloque femenino encabezado por Denisa Dragomir y las suizas Judith Wyder y Therese Leboeuf, además de Murphy y Alexandersson. En Long Trail, Adam Peterman y Benjamin Roubiol —campeones 2021 y 2023— comparten favoritismo con Andreas Reiterer y el estadounidense Jim Walmsley, que debuta en la distancia reina tras coronarse en el Short Trail. En Classic, Kenia apunta al doblete con Philemon Kiriago (plata en 2023) y Joyce Njeru, con ausencias sonadas (Murphy y Alexandersson) que abren el abanico de sorpresas.
Varela puso también el acento en el respeto ambiental: parte de los itinerarios discurren por el Parque Nacional de los Pirineos Atláticos y zonas protegidas, de ahí la insistencia en “dejar la montaña igual o mejor que estaba” y cumplir escrupulosamente los protocolos ambientales. También recordó que la identidad técnica de Canfranc está intacta: “recorridos duros, muy verticales, con mucha piedra; a ratos locos, pero seguros y con todo previsto para que los atletas disfruten”.
La edición 2025 marca un hito con 100.000 euros en premios —muy por encima de lo habitual en el circuito— y un dispositivo antidopaje reforzado: además de los habituales análisis de orina, habrá controles de sangre bajo estándares WADA, en colaboración con CELAD, RFEA, WMRA y World Athletics. La organización cuenta con un edificio específico para funciones médicas y de antidopaje, con cadena de custodia y protocolos equiparables a los de los grandes campeonatos internacionales. “El atletismo vive de su credibilidad; estos controles la sostienen”, subraya la RFEA. Para Varela, no hay duda: “Hay que hacerlo y seguiremos haciéndolo siempre que podamos”.
El refuerzo en juego limpio no es cosmético: es continuidad de una línea abierta en 2021, cuando Canfranc entró en la Copa del Mundo WMRA y comenzó a aplicar controles oficiales con inversión propia. El mensaje es nítido: “en Canfranc, la victoria solo depende de las piernas y del corazón”, como se apuntó en la presentación a los medios. A modo de ejemplo, la organización evocó hace unos días la gesta de Tove Alexandersson, que tras una caída y atención sanitaria prolongada regresó a carrera para terminar segunda absoluta en la maratón de Canfranc-Canfranc: resiliencia y mérito deportivo… sin atajos.

Recorridos duros y muy verticales, la esencia de la Canfranc Canfranc y del Mundial. YHABRIL MORO
Un Mundial que multiplica
Más allá del palmarés, el Mundial dejará una herencia que se mide en retorno económico inmediato y en capital simbólico: proyecta las montañas y el patrimonio de la Jacetania y el Alto Aragón como destino internacional de naturaleza y deporte, afianza la cooperación transfronteriza con Francia y refuerza el relato de que los grandes eventos también nacen en los territorios pequeños. La estación internacional —frontera en el pasado, centro turístico y cultural hoy— sirve de metáfora y motor. “Tenemos que estar muy orgullosos”, resumió el alcalde, con la vista puesta en cuatro días intensos de competición, una ceremonia inaugural “sencilla pero hecha con muchísima ilusión” y un dispositivo humano —los voluntarios— elevado a la categoría de medalla colectiva.
El campeonato se puede vivir in situ —con accesos reforzados por tren y autobús y lanzaderas internas— y a distancia, mediante web, redes y streaming multilingüe en los canales oficiales de la organización, World Athletics y Aragón TV. La Fan Zone, conciertos, pasacalles y visitas a la estación internacional completan una semana pensada para que el Pirineo celebre su cultura de montaña con el mundo como ventana.
Nota para el lector: La cobertura de las finales y medalleros se publicará en la edición digital de El Pirineo Aragonés y en la edición impresa del 3 de octubre.

